Ayhan Simsek
19 Agosto 2017•Actualizar: 20 Agosto 2017
Los crímenes de odio contra musulmanes en Alemania aumentaron drásticamente durante el segundo trimestre del año, reflejando una creciente islamofobia alimentada por los partidos políticos de extrema derecha y populistas.
Al menos 16 musulmanes resultaron heridos en hechos violentos entre abril y junio, además de dos incidentes en el primer trimestre, según dijo el Ministerio del Interior.
En el segundo trimestre la policía registró 192 crímenes de odio contra musulmanes, incluyendo insultos, amenazas, violencia y ataques contra las mezquitas.
El país ha presenciado una creciente islamofobia y un odio hacia los inmigrantes en los últimos años, a causa de la propaganda negativa de partidos de extrema derecha, y populistas, que despiertan los temores hacia los refugiados y el terrorismo.
El partido de izquierda advirtió este viernes que los musulmanes están enfrentando serias amenazas desde que los grupos de derecha han decidido usar la violencia.
La legisladora del partido de izquierda, Martina Renner, acusó a los movimientos y partidos populistas de extrema derecha de promover los crímenes de odio con su retórica.
“El aumento de los crímenes contra los musulmanes es parte de un cambio general de la derecha, que está siendo expresada y fortalecida por los partidos como el AfD (Alternativa para Alemania), le dijo Renner a la Agencia Anadolu.
El candidato del AfD, Alexander Gauland, le dijo a la emisora DW este miércoles que, “el islam como cultura e institución religiosa no tiene espacio en Alemania”.
El partido obtuvo un 8% en las encuestas de opinión. Los partidos necesitan alcanzar un umbral del 5% de la votación para entrar en el Bundestag o parlamento alemán.
Alemania, un país de 81.8 millones de habitantes, tiene la segunda población más grande de musulmanes en Europa de Occidente y Francia.
Entre los casi 4,7 millones de musulmanes del país, 3 millones son de origen turco. Muchos de ellos emigraron a Alemania en los años 60.
Un estudio de la Fundación Bertelsmann en 2015, mostró que el 57% de los alemanes que no son musulmanes percibían el Islam como una amenaza, mientras que el 61% dijo que el Islam no era compatible con la sociedad de occidente.
Las principales organizaciones musulmanes en el país dicen que la fuente de la radicalización de algunos jóvenes musulmanes no es el islam, sino los problemas sociológicos que enfrentan como la discriminación, el desempleo o la falta de perspectivas futuras.