Afganistán tuvo uno de sus comienzos de año más sangrientos de su historia con un aproximado de 1.700 víctimas de guerra solamente durante el mes de enero.
Los datos compilados por la Agencia Anadolu sugieren que más de 900 personas murieron y al menos otras 800 resultaron heridas en todo Afganistán en ataques terroristas y operaciones de seguridad durante enero.
Las víctimas incluyen militantes, tropas afganas, tropas extranjeras y civiles.
En la víspera de Año Nuevo, los talibanes atacaron el distrito de Sayaad, en la provincia norteña de Sar-i-Pul, dejando al menos a 20 agentes de seguridad muertos e hiriendo a otros 20, afirmó Noor Mohammad Rehmani, presidente del consejo provincial.
Esto se produce en el contexto de un reciente impulso de los Estados Unidos de las conversaciones de paz con los talibanes para poner fin a una guerra que comienza su 18º año.
El principal enviado de Estados Unidos para la reconciliación de Afganistán, Zalmay Khalilzad, se reunió con representantes talibanes por primera vez en los Emiratos Árabes Unidos un mes antes del mencionado ataque.
Las fuerzas afganas han adoptado recientemente un enfoque más ofensivo con el nombramiento de dos ex espías, Asadullah Khalid y Amrullah Saleh, como ministros de Defensa e Interior, respectivamente. Aunque Saleh renunció luego de su nominación como vicepresidente, Khalid continúa liderando ofensivas contra los rebeldes en sus bastiones más fuertes, como la provincia de Helmand, al sur de Afganistán.
El incidente más letal con mayor número de víctimas civiles también se registró en Sangin, en el distrito de Helmand, controlado por los talibanes. Al menos 16 miembros de una sola familia murieron en un ataque aéreo de las fuerzas de los Estados Unidos el 25 de enero en la provincia.
En su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, hace dos semanas, el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, indicó que 45.000 fuerzas de seguridad habían sido asesinadas desde 2014.
Por otra parte, un grupo de exfuncionarios afganos se reunirá con los líderes talibanes en la capital rusa, Moscú, esta semana.
Ishaq Atmar, un analista de asuntos políticos y de seguridad, indicó que Moscú está considerando su apertura en Afganistán.
“Si Rusia adopta un rol de confrontación activo y agresivo con EEUU en Afganistán, podríamos ver que las cosas se volverán más volátiles más pronto de lo esperado”, indicó Atmar.
El enviado de los Estados Unidos y los talibanes han llegado a un acuerdo en dos asuntos: la eventual retirada de las tropas extranjeras y el cese de los ataques terroristas en suelo afgano.
Sin embargo, los comentarios recientes del negociador principal de los talibanes, Sher Mohammad Abbas Stanekzai, revelaron una inminente incertidumbre si se llegaba a un acuerdo de paz.
En una entrevista, Stanekzai afirmó que los talibanes no reconocían al gobierno afgano y esperaban que el ejército afgano se disolviera luego de un acuerdo de paz.
“Ese ejército fue creado por los estadounidenses. Cuando los estadounidenses se vayan, naturalmente se va a disolver esa fuerza”, concluyó Stanekzai.
*Camilo Hernández contribuyó con la redacción de esta nota.
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