El secretario de Relaciones Exteriores de Reino Unido, Jeremy Hunt, aseguró este martes que no tenía conocimiento previo de un complot de Arabia Saudita contra el periodista Jamal Khashoggi, quien fue asesinado en el Consulado de Arabia Saudita en Estambul el 2 de octubre.
Negándose a responder a las afirmaciones conocidas el fin de semana de un tabloide británico de que los servicios de inteligencia británicos sabían que había un complot para secuestrar a Khashoggi, diciendo que “no hablaría de asuntos de inteligencia”, Hunt dijo que no se le informó de ningún conocimiento sobre tal complot.
El Sunday Express alegó que una fuente de la inteligencia británica les dijo que los servicios de inteligencia de Reino Unido “fueron informados inicialmente de que algo iba a suceder en la primera semana de septiembre, aproximadamente tres semanas antes. El señor Khashoggi ingresó al consulado el 2 de octubre, aunque tardó más tiempo en que surgieran otros detalles”.
Las observaciones de Hunt se dieron después de una sesión de preguntas en la Cámara de los Comunes en donde los ministros de Asuntos Exteriores abordan las preguntas de los legisladores.
“Estos detalles incluían órdenes primarias para capturar al señor Khashoggi y traerlo de vuelta a Arabia Saudita para ser interrogado. Sin embargo, la puerta parecía dejarse abierta para remedios alternativos a lo que se consideraba un gran problema”, dijo la fuente anónima al periódico basándose en información del Cuartel de Comunicaciones del Gobierno Británico.
El Sunday Express también dijo en su escrito, basado en fuentes de seguridad anónimas, que “un miembro del círculo real” ordenó el secuestro de Khashoggi.
“Sabemos que las órdenes provinieron de un miembro del círculo real, pero no tenemos información directa para vincularlas con el príncipe heredero Mohammad bin Salman”, dijo el artículo citando a la fuente.
De acuerdo con el artículo, la fuente anónima confirmó que el MI6 (Servicio Secreto de Inteligencia Británico), les había advertido a sus homólogos saudíes que cancelaran la misión, pero tal petición fue ignorada.
“El 1 de octubre nos enteramos del movimiento de un grupo, el cual incluía a miembros de la Ri'asat Al-Istikhbarat Al-Amah (Dirección de Inteligencia General) a Estambul, y estaba muy claro cuál era su objetivo”, le dijo la fuente al tabloide.
“A través de los canales les advertimos que esta no era una buena idea. Los eventos subsecuentes demuestran que nuestra advertencia fue ignorada”.
Cuando se le preguntó a la fuente por qué el MI6 no alertó a sus aliados de inteligencia en Estados Unidos, ésta dijo que “se había decidido que hicimos lo que pudimos”.
Después de semanas de negar cualquier conocimiento sobre su paradero, los oficiales saudíes admitieron el 19 de octubre que el periodista había sido asesinado al interior del consulado de Arabia Saudita en Estambul.
El Washington Post había reportado anteriormente, basado en intercepciones de inteligencia estadounidense, que el príncipe heredero Salman había ordenado una operación para llevar al periodista de vuelta a Arabia Saudita.
Inteligencia
“Si las afirmaciones del reporte de este fin de semana son ciertas, son extremadamente serias”, dijo la encargada Asuntos Exteriores de la oposición de Reino Unido, Emily Thornberry.
“Se reportó a principios de septiembre que nuestros servicios de inteligencia sabían el plan saudí de secuestrar a Jamal Khashoggi y el 1 de octubre se enteraron que un equipo saudí había sido despachado a Estambul para este propósito”, dijo Thornberry.
“Ahora, aquí, el secretario de Exteriores dice que no sabía. ¿Pero los servicios de inteligencia sabían y él les preguntó?”, cuestionó la encargada a Hunt.
A lo que Hunt respondió: “no es posible que un secretario de Asuntos Exteriores o en efecto algún ministro comente temas de inteligencia, por razones obvias”.
“Pero yo no sabía de este ataque”, repitió el secretario. “Estamos tan impactados como todos los demás sobre lo que pasó”.
Thornberry dijo que las acusaciones son “muy serias”, y agregó que “no servirá esconderse detrás de una negativa general a discutir asuntos de inteligencia”.
Cuestionó si el secretario de Asuntos Exteriores aceptaría una invitación a una sesión de emergencia a puerta cerrada para discutir el asunto con la Comisión de Seguridad de Inteligencia.
Hunt dijo que aceptaría tal invitación, pero agregó que el deseo de que revele datos importantes de inteligencia es algo “inapropiado”.
“Arabia Saudita es un país de derechos humanos que preocupa a la Oficina de Relaciones Exteriores. Tenemos conversaciones regulares con ellos sobre nuestras preocupaciones”, dijo Hunt durante la sesión en el parlamento.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.
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