La empresa turca BMET, líder en la fabricación de cables de alto voltaje de uso múltiple, afirmó estar muy bien posicionada para superar los retos y dominar los mercados africanos.
Establecida en 2013, la planta de fabricación de BMET se encuentra en un amplio complejo cerca de la ciudad de Sebeta, a 25 kilómetros (15 millas) al oeste de la capital de Etiopía, Addis Abeba.
"Somos los más grandes en Etiopía y en África produciendo cables de comunicaciones como fibra óptica y cables de datos, así como cables de energía que son de alta tensión, aislados y listos para usar", dijo a la Agencia Anadolu el subdirector general de BMET, Fatih Tazecioglu.
"La inversión total que hicimos hasta ahora es de aproximadamente USD 150 millones", dice sobre la línea de producción de dos niveles que integró, en un área cerrada de 75.000 metros cuadrados (cerca de 18.5 acres), a la fundición de aluminio y cobre.
"Había una fábrica que sólo producía cables de fibra óptica. Compramos esa fábrica en 2011 y transferimos todas las maquinarias a Etiopía", dice Tazecioglu, al recordar cómo la compañía comenzó a fabricar fibra óptica y luego se expandió para incorporar la producción de energía.
Ahora los clientes de BMET en Etiopía incluyen el monopolio nacional Ethio Telecom y la Corporación de Energía Eléctrica de Etiopía, así como los mercados de Kenia, Djibouti, Sudán y Somalilandia. "Estamos ampliando día a día. Estamos apuntando a Uganda y tenemos buenas noticias de Nigeria. Nuestro objetivo es ir también al medio oriente", afirma.
BMET ha elegido a Etiopía para albergar su centro de fabricación, debido a incentivos a la importación de maquinaria, vacaciones fiscales y menores costos laborales.
Escasez de materia prima
Tazecioglu atribuye el éxito de la empresa a su diversidad de producción. "Producimos cables de energía de medio a alto voltaje; cables de telecomunicaciones, mientras que nuestros competidores se limitan a producir de baja tensión o sólo tienen una sola línea de producción de cable de energía", señala.
"En términos de producción de cables de fibra óptica, no nos enfrentamos a un desafío competitivo. La demanda mundial está cambiando de cables de comunicación de cobre a cables de fibra óptica. Así que tenemos esa ventaja en África", dice. "En un futuro cercano queremos llegar a todos los países africanos porque ya vemos que hay éxito con nuestros cables en Kenia".
Aun así la empresa de BMET en Etiopía, no está operando a plena capacidad debido a la escasez de materias primas.
En la actualidad, los insumos anuales se mantienen en 24.000 toneladas de cobre y 48.000 toneladas de aluminio que se transforman en 24.000 kilómetros (14.912 millas) de cables de fibra óptica y 12.000 kilómetros (7.456 millas) de cable de comunicaciones de cobre. Por el lado de la energía, la planta produce 10.000 kilómetros de cable de media a alta tensión, dice Tazecioglu.
La cartera de ventas de la compañía indica ventas promedio anuales que van desde USD 90 a UDS 100 millones en 2016. Aunque hay un aumento significativo en comparación con el rendimiento del primer año en 2013, este solo representa la mitad de lo que se ganaría si la fábrica operará a su plena capacidad, de acuerdo con Tazecioglu.
Para aliviar la escasez de cobre que hay en Etiopía, debido a que la nación africana aún no ha comenzado a explotar sus minas, BMET utiliza restos comprados a fuentes locales, que es uno de los principales insumos para la producción. La compañía espera explorar y aprovechar el potencial del país para este recurso.
De 700 empleados, 650 en Etiopía
El gerente general adjunto de la planta de BMET Etiopía, Moges Feyera Bulti, dijo: "Ya hemos evaluado e identificado un área potencial para recursos de cobre en Hararghe y hemos adquirido 165 kilómetros cuadrados (más de 40,000 acres) para la exploración".
Mientras la perspectiva de la compañía de tener su propio cobre es una cuestión que se determinará por el trabajo de explotación, Tazecioglu dice que su compañía está actualmente obstaculizada por una escasez de divisas y el alto costo del transporte.
BMET reanudó las operaciones después de un alto en la producción hace un año debido a protestas políticas, durante las cuales los manifestantes saquearon las instalaciones de la planta. El mes pasado, un grupo de parlamentarios etíopes visitó la fábrica para discutir las reparaciones.
Según Tazecioglu, la compañía no ha recibido lo que esperaba en compensación por daños y perjuicios.
"Lo nuestro no es sólo un equipo de fabricación, es también un proceso que ha estado transfiriendo conocimiento a los jóvenes etíopes”, expresó Tazecioglu.
Eskindir Yohannes es un operador de máquinas en la planta y le dice a la Agencia Anadolu que él ha estado trabajando en la compañía durante tres años. "El conocimiento y las habilidades que adquirí de BMET son excelentes y eso me hace confiar", dijo.
BMET, que emplea a 700 trabajadores (650 etíopes), se estableció en Kayseri en el centro de Turquía en 2011.
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