Cuatro partidos políticos turcos protestaron este jueves, “de la manera más enérgica”, contra las sanciones de Estados Unidos dirigidas a dos ministros.
“Decimos ‘no’ a las amenazas de Estados Unidos, con la solidaridad y determinación comunes de nuestra nación”, dijeron el partido gobernante, Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK); el principal partido opositor, el Partido Republicano del Pueblo (CHP); el Partido de Acción Nacionalista (MHP) y el IYI, por medio de una declaración conjunta.
La declaración añadió que era el derecho del órgano ejecutivo o de la presidencia dar la respuesta necesaria a Estados Unidos, basada en el principio de la reciprocidad internacional.
Anteriormente, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, dijo que "el intento de Estados Unidos de imponer sanciones a nuestros dos ministros no quedará sin respuesta".
Este miércoles, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, anunció que Estados Unidos iba a imponer sanciones al ministro del Interior turco, Suleyman Soylu, y al ministro de Justicia, Abdulhamit Gul, por no liberar al pastor estadounidense Andrew Craig Brunson, quien enfrenta cargos de terrorismo en Turquía.
Sanders dijo que Estados Unidos bloquearía “cualquier propiedad o interés en la propiedad de los dos ministros”.
Uno de los ministros afectados por las sanciones, el ministro de Justicia, dijo en su cuenta de Twitter que no posee ninguna propiedad ni tiene dinero fuera de Turquía.
En una declaración escrita publicada este miércoles, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos aseguró que Gul y Soylu, el ministro del Interior, “desempeñaron papeles importantes en las organizaciones responsables del arresto y detención del pastor Andrew Brunson”.
De acuerdo con la ley de Estados Unidos, los mencionados en la lista de sanciones tendrán bloqueados algunos de sus activos y propiedades bajo la jurisdicción del país y se les prohibirá a las empresas e individuos estadounidenses realizar transacciones financieras con ellos.
Sentencia de Brunson
El pastor estadounidense Andrew Craig Brunson fue acusado de cometer crímenes entre los que se incluyen el espionaje para el PKK –organización incluida en la lista de grupos terroristas de Estados Unidos y Turquía– y la Organización Terrorista Fetullah (FETO), el grupo detrás del fallido golpe de Estado de julio de 2016.
El intento fallido de golpe dejó 251 personas muertas y casi 2.200 heridas.
Ankara acusa a FETO de estar detrás de una campaña de larga duración para derrocar al Estado a través de la infiltración de instituciones turcas, particularmente militares, policiales y judiciales.
En su campaña terrorista de más de 30 años contra Turquía, el PKK ha cobrado unas 40.000 vidas, incluidas muchas mujeres y niños. El YPG/PKK es su rama siria.
El pastor estadounidense fue arrestado en Esmirna. El quinto Juzgado de Paz Penal de Esmirna ordenó el 9 de diciembre de 2016 la detención de Brunson mientras esperaba por un juicio.
El 25 de julio de este año, el segundo Tribunal Penal Superior de Esmirna decidió convertir la detención de Brunson en arresto domiciliario, en vista de sus problemas de salud.
Según la acusación emitida por el fiscal público de Esmirna, Berkant Karakaya, Brunson actuó de acuerdo con las estrategias de los grupos terroristas con el pretexto de ser un hombre de religión, y añadió que Brunson conocía los objetivos de tales grupos y, sin embargo, cooperó voluntariamente con ellos.
En la acusación formal, se mencionó que Brunson estuvo en contacto con los miembros de alto rango de FETO usando sus alias. Fue acusado de determinar sus estrategias al ponerse en contacto con los fugitivos de FETO Bekir Baz, su asistente, Murat Safa, y el jefe de la rama de Turquía de Amnistía Internacional, Taner Kilic, quien espera juicio en prisión por “ser miembro de un grupo terrorista armado”.
En la investigación técnica se detectaron 293 señales GSM de Brunson con el fugitivo Bekir Baz.
La acusación también menciona un mensaje que Brunson le envió a un soldado estadounidense en donde expresó su tristeza por el fallido golpe de Estado en Turquía.
El mensaje de texto decía: “Esperábamos que un terremoto sacudiera a la nación turca. Muchos turcos dependían de los militares como en el pasado, pero esta vez era demasiado tarde. Otro golpe después del intento de golpe. Creo que la situación empeorará. Vamos a ganar al final”.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.
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