16 Septiembre 2017•Actualizar: 17 Septiembre 2017
Mela Bahtiyar, un funcionario del Gobierno Regional de Kurdistán (KRG), urgió al Gobierno a considerar las propuestas recientes, y reiteradas, de posponer el referendo kurdo de independencia que está programado para llevarse a cabo el 25 de septiembre.
Bahtiyar, miembro de la Unión Patriótica de Kurdistán (PUK) se pronunció al respecto este sábado, durante una rueda de prensa, en la ciudad de Solimania para discutir el referendo de independencia.
“El KGR debería tomar en serio las propuestas hechas por Estados Unidos, Reino Unido y la ONU”, le dijo Bahtiyar a la prensa, refiriéndose a las declaraciones emitidas la semana pasada en las cuales el órgano mundial (respaldado por Washington y Londres), hizo un llamado al aplazamiento del referendo.
De acuerdo con Bahtiyar, a la PUK también “le gustaría ver que el referendo sea postergado a una fecha posterior”.
Junto con el Partido Democrático de Kurdistán (KDP), cuyo líder es el presidente del KRG, Masoud Barzani, la PUK también es miembro del Gobierno de coalición del KRG.
Según el funcionario de la PUK, los socios de la coalición planean discutir las propuestas de posponer el escrutinio antes de llegar a una conclusión final al respecto.
Las afirmaciones de Bahtiyar se dieron a conocer a pesar de las reiteradas declaraciones de la semana pasada en las que Barzani descartó cualquier posibilidad de aplazar el referendo.
El jueves pasado, Barzani se reunió con Brett McGurk, enviado especial de Estados Unidos para la coalición internacional anti-Daesh; el enviado de las Naciones Unidas para Irak Jan Kubis; y el embajador de Reino Unido para Irak Frank Bakery, los cuales habrían instado al presidente de manera reiterativa posponer la votación.
El referendo, no vinculante, les preguntará a los residentes de la región kurda del norte de Irak si declaran o no la independencia formal de Bagdad.
Bagdad, sin embargo, rechaza el referendo, argumentando que éste afectaría negativamente la lucha contra el grupo terrorista Daesh, que aún mantiene una importante presencia en el norte de Irak.
El Gobierno iraquí cree igualmente considera que la celebración de la encuesta violaría los términos de la constitución del país del 2005.
Turquía también rechaza el referendo previsto, diciendo que la estabilidad de la región depende de la unidad y la integridad territorial de Irak.