17 Junio 2021•Actualizar: 17 Junio 2021
El Parlamento griego aprobó el miércoles un controvertido proyecto de ley laboral que ha provocado indignación.
El proyecto de ley fue aprobado por 158 legisladores del partido gobernante en un Parlamento de 300 escaños. Todos los partidos de la oposición, 142 votos en total, lo rechazaron en principio.
El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, defendió el proyecto de ley en un debate acalorado entre miembros del partido gobernante, Nueva Democracia, y los representantes de la oposición.
"(El proyecto) construye un entorno de trabajo moderno en nuestro país", argumentó Mitsotakis y agregó que "trae cambios que finalmente ayudarán a la economía y la sociedad a alcanzar el ritmo acelerado del resto de Europa".
Mitsotakis explicó que la nueva ley no permite que los empleados trabajen “después de las horas de trabajo” principales y calificó de “mitos” y “populismos” las críticas al proyecto.
"Mito uno: se está aboliendo la jornada laboral de ocho horas. Cualquiera que afirme esto está aboliendo la lengua griega, así como la lógica social y política, ya que su protección se establece explícitamente en el artículo 55 y solo puede convertirse en una realidad si un Estado se va de Europa", aseguró Misotakis
Alexis Tsipras, líder del principal partido de la oposición, Syriza, dijo que el proyecto de ley “legisla más trabajo, menos compensación y absolutamente ninguna protección” para los trabajadores, y lo describió como un resurgimiento de la Edad Media.
Mientras tanto, los dos sindicatos públicos y privados más grandes de Grecia, la Confederación General de Trabajadores Griegos (GSEE) y la Confederación de Funcionarios Civiles (ADEDY), realizaron dos manifestaciones en Atenas junto con el sindicato PAME, afiliado al Partido Comunista Griego, y otros sindicatos.
El proyecto de ley prevé horarios de trabajo flexibles, lo que significa que los trabajadores trabajarán hasta 10 horas en lugar del turno actual de 8 horas. Sin embargo, podrán trabajar menos horas otro día o tomarse un tiempo libre.
Además, se espera la introducción de una tarjeta digital que controlará las horas de trabajo de los empleados en tiempo real.
Otras medidas incluyen el voto electrónico de los sindicatos antes de una huelga anunciada. Además, los sindicatos afiliados a los servicios públicos deberán tener al menos un tercio de los empleados como personal de emergencia durante una huelga.
*Traducido por Daniel Gallego.