Ayhan Şimşek
09 Marzo 2018•Actualizar: 10 Marzo 2018
El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Numan Kurtulmus, advirtió este viernes el aumento de la islamofobia y los sentimientos anti-refugiados en Europa.
“Es extremadamente preocupante que, en Europa, los sentimientos anti-refugiados, xenofobia e islamofobia se estén manifestando en la forma de hostilidad en contra de Turquía y de los turcos”, lamentó Kurtulmus.
El ministro turco visitó la mezquita de Mevlana, perteneciente a la comunidad musulmana en Berlín, la cual sufrió graves daños por un incendio provocado en 2014.
Kurtulmus indicó que los musulmanes en Alemania están preocupados por el aumento del racismo y el creciente número de ataques xenofóbicos en los últimos años.
Condenó el ataque con una bomba molotov en una mezquita turca, ocurrido en la ciudad de Lauffen am Neckar, al sur del país, la noche del jueves.
El ministro aseveró que el aumento de la islamofobia estaba poniendo en peligro la coexistencia pacífica del país.
“Esto se está manifestando, no sólo en el uso de la retórica de la ultraderecha en la política. También es un avance muy peligroso que envenena las relaciones entre los países”, dijo Kurtulmus, en referencia a las recientes tensiones entre Ankara y Berlín.
Kurtulmus le hizo un llamado a los políticos alemanes y a las organizaciones de sociedad civil para tomar una postura más fuerte frente a los crímenes xenofóbicos e islamofóbicos.
La economía más grande de la Unión Europea ha sido testigo del crecimiento de la islamofobia y el odio hacia los migrantes en los últimos años, por cuenta de la propaganda de partidos populistas de ultraderecha, los cuales han inculcado miedos sobre la crisis de refugiados y el terrorismo.
Cifras del Gobierno de Alemania revelaron que, en 2017, se reportaron 950 ataques en contra de musulmanes y mezquitas en el país.
Al menos 33 musulmanes resultaron heridos en los ataques, entre los cuales se encuentran agresiones a mujeres con velos y ataques a mezquitas y a otras instituciones musulmanas.
Alemania, un país de 81,8 millones de habitantes, es el segundo país con el mayor número de población musulmana en Europa, seguido de Francia.
Entre los casi 4,7 millones de musulmanes que alberga Alemania, tres millones son turcos, muchos de ellos tienen familias que llevan viviendo dos o tres generaciones en el país que migraron en la década del 60.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.