Emre Gürkan Abay
05 Febrero 2018•Actualizar: 05 Febrero 2018
Desde que su avión de combate Su-25 fue abatido este sábado, Rusia ha intensificado los ataques aéreos contra Idlib, en el noroccidente de Siria, que ya es escenario de numerosas operaciones de este tipo que causan docenas de muertos en un área que se supone debería estar libre de confrontación.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa de Rusia, se han llevado a cabo ataques aéreos intensivos en el área de Idlib en donde fue abatido el avión de combate.
Por medio de un comunicado, el ministerio confirmó la muerte inicial de 30 personas, asegurando que se trataban de militantes del grupo Al-Nusra (filial de Al Qaeda).
Viktor Vodolatsky, diputado del Estado de Duma en Rusia, anunció que las fuerzas especiales del régimen de Bashar al-Assad están liderando una operación en el área, apoyada por Rusia, en donde el avión de combate ruso fue derribado.
Este sábado, un avión de combate Su-25 fue derribado mientras volaba cobre la zona de desescalamiento de Idlib causando la muerte del piloto de la nave.
Desde la semana pasada, (incluso antes de que fuera derribado el avión) docenas de civiles han perdido la vida, y hospitales, mezquitas, áreas residenciales y campamentos de refugiados, han sido atacados por aviones de combate rusos y fuerzas del régimen de Assad en la zona de Idlib.
Ubicada al norte de Siria, cerca de la frontera con Turquía, la provincia de Idlib fue declarada como una zona de desescalamiento.
La región asediada se encuentra en el medio de una red de áreas de desescalamiento (establecidas en Siria por Turquía, Rusia e Irán) en donde se tienen expresamente prohibidos los actos de agresión.
Controlada por los grupos armados de oposición al régimen, la provincia se ha visto envuelta en intensos ataques desde hace dos meses.
Sólo en enero, 211 civiles fueron asesinados y 1.447 más resultaron heridos.
Siria hasta ahora empieza a emerger de una devastadora guerra civil que inició en 2011, cuando el régimen de al-Assad lanzó una feroz campaña militar que tenía por objetivo reprimir las protestas en pro de la democracia.
Desde entonces, según reporta la ONU, cientos de miles de personas han sido asesinadas en el conflicto y millones más han sido desplazadas.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.