Ali Semerci,Zeynep Tüfekçi
28 Enero 2018•Actualizar: 29 Enero 2018
Graduado de la Universidad de Ankara, en Turquía, el palestino Mohamed Abdulatif tiene la esperanza de darle una vida digna a su familia. Sin embargo, su sueño se convirtió en una pesadilla cuando contrajo la enfermedad de esclerosis múltiple.
“La esclerosis múltiple se apoderó de mi vida. No hay una cura y se extiende por mi cuerpo día a día”, le dijo Abdulatif a la Agencia Anadolu este domingo.
“Al comienzo, solo sentía un cosquilleo en mis dedos, pero ahora todo mi cuerpo está en agonía”, relató el palestino.
La esclerosis múltiple es una enfermedad impredecible, a menudo incapacitante que afecta el cerebro y el sistema nervioso central, alterando el flujo de información desde el cerebro hacia el resto del cuerpo y frecuentemente limita la movilidad.
Los síntomas incluyen cosquilleo, hormigueo y pueden pasar hasta la ceguera y la parálisis.
Abdulatif, residente de la Franja de Gaza, en la cima después de haberse graduado de Ingeniería de alimentos de la Universidad de Ankara, cuando empezó a trabajar en una fábrica de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos.
“Después de empezar a trabajar, contraje la enfermedad, lo cual cambió mi vida por completo”, recordó él. “Las medicinas solo disminuyen el dolor y evitan que la enfermedad se extienda”.
Abdulatif se encuentra desempleado actualmente y su esposa también sufre de una inflamación en la médula espinal, explicando que sus condiciones económicas no les permiten conseguir las costosas drogas producidas en Estados Unidos o Europa para tratar las enfermedades.
“A duras penas llego a fin de mes con los USD 200 que recibo del Ministerio de Asuntos Sociales en Gaza cada tres meses”, lamentó Abdulatif. “Podría hacer traducciones al turco, pero no hay tal trabajo disponible en Gaza”.
“Solo quiero mantener a mi familia y llevar una vida digna”, sueña Abdulatif.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.