En la noche de este jueves el ex vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, y ocho exconsejeros dormirán en prisión. El dictamen fue contundente. La juez Carmen Lamela, que también dictaminó prisión sin fianza para Los Jordis -los dos representantes de las asociaciones civiles independentistas- envió a la cárcel a más de la mitad del Gobierno catalán, suspendido en funciones por el Gobierno central.
La Fiscalía citó a declarar a todos los representantes de la Cámara catalana por los delitos de sedición, rebelión y malversación de fondos, luego de declarar la República catalana el pasado viernes. Delitos penados con hasta 30 años de cárcel.
A primera hora de la mañana prestaban declaración nueve de los 14 imputados. El resto, el expresidente catalán Carles Puigdemont y otros cinco exconsejeros no se presentaron. El expresidente catalán se encuentra en Bruselas y todo apunta a que pedirá que se le juzgue en el país belga. La Fiscalía solicitó una orden de búsqueda y captura para Puigdemont y los cinco exconsejeros. La juez todavía no se ha pronunciado.
Este jueves, todas las miradas estaban puestas en Madrid. Pese a que no es la primera vez que los principales representantes de un gobierno son citados a declarar, la expectación era máxima. Finalmente, a las 17 horas se conocía la sentencia. Prisión sin fianza para los ocho representantes del gobierno catalán suspendido en funciones. Tan solo el exconsejero Santi Vila, que dimitió minutos antes de que el Parlamento catalán declarara la independencia unilateral, podrá salir este viernes de la cárcel, después de pagar los 50.000 euros de fianza que le exige la juez.
Según puede extraerse del auto judicial, existe “riesgo de fuga, de eliminación de documentos y de reiteración delictiva”. El hecho de que Puigdemont se encuentre en Bruselas ha sido uno de los motivos que ha llevado a la jueza a dictaminar una sentencia que nunca antes había tenido lugar en España.
Otra de las decisiones de la jueza fue enviar a los imputados a distintas cárceles. No irán a Soto del Real sino a cinco prisiones repartidas en la comunidad de Madrid.
Las reacciones del sector independentista no han tardado en llegar. Miles de personas se concentraban a las 19 horas en las puertas del Parlamento catalán, al grito de “No estáis solos” y “Libertad para los presos políticos”. También se cortaron autopistas y las calles más céntricas de Barcelona.
Las detenciones de los nueve exconsejeros no han sido la única noticia del día en España. A pocos metros de la Audiencia Nacional, los cinco miembros que conforman la Mesa del Parlament y la expresidenta del mismo, Carme Forcadell, estaban también llamados a declarar en el Tribunal Supremo. Corrieron mejor suerte ya que el magistrado que instruye el caso, Pablo Llarena, aceptó las alegaciones que pedían mayor margen de tiempo para preparar la defensa. La citación se produjo con menos de 48 horas. Tendrán que volver a declarar el próximo jueves 9 de noviembre.
Quedan 50 días para que se lleven a cabo las elecciones catalanas del 21 de diciembre. La decisión de la juez Lamela puede suponer un punto de inflexión en los comicios si se considera que la detención de Los Jordis precipitó la declaración de independencia del pasado 27 de octubre.
El sector independentista que salía este jueves a las calles a manifestarse llamaba a la huelga general. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que se ha mantenido al margen del proceso independentista, sostuvo que la decisión de la juez es “impresentable y llena de venganza”. Mientras tanto los partidos unionistas acusan a Puigdemont de los acontecimientos.
El escenario vuelve a ser incierto. Con el expresidente catalán en el “exilio” y más de la mitad del Gobierno cesado en prisión, ahora todas las miradas están puestas en los comicios del 21 de diciembre. Unas elecciones que estarán marcadas por la cuestión nacionalista.
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