Hajer M'tırı
21 de diciembre de 2017•Actualizar: 21 de diciembre de 2017
El primer ministro de Francia defendió a capa y espada este miércoles su decisión de contratar un avión privado a un costo de EUR 350.000 (USD 410.000) que lo llevó a él y su delegación de regreso de un viaje al extranjero a principios de este mes.
Según los informes de los medios, Edouard Philippe hizo la elección de utilizar un avión privado para volar junto a su delegación, el 6 de diciembre, de Tokio a París, en lugar de usar un avión de transporte del Ejército que vuela por la misma ruta, pero que llega dos horas más tarde.
Philippe y su oficina argumentaron que necesitaban regresar a París urgentemente, ya que el presidente francés, Emmanuel Macron, partiría para un viaje oficial a Argelia.
"Es complicado mover al primer ministro y es caro", dijo Philippe a la radio francesa RTL el miércoles.
"Entiendo tanto la sorpresa como las preguntas que los franceses se hacen a sí mismos".
"La regla es que, siempre que sea posible, el primer ministro o el presidente deberían estar en el territorio nacional... Asumo la plena responsabilidad de esta decisión", agregó.
Cuando se le preguntó si había sido un error, respondió: "Me responsabilizo por completo de esta decisión, asumo la responsabilidad de tal manera que quiero explicarlo".
Varios miembros de la oposición han criticado la medida para malgastar dinero en un momento en que el gobierno de Macron hace hincapié en la eliminación de la corrupción de los políticos y los funcionarios públicos.
*María Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.