Serife Cetin
26 Septiembre 2017•Actualizar: 27 Septiembre 2017
La Unión Europea ha fallado en su misión de reubicar a los 160.000 solicitantes de asilo repartidos entre Grecia e Italia, en sus Estados miembros, como parte de un ambicioso programa de reparto de cargas que empezó a implementarse en el 2015.
Aunque el programa de dos años finalizó este martes, solo 29.000 personas han sido reubicadas, e incluso algunos Estados de la Unión Europea no recibieron un solo refugiado.
Después, la Unión Europea disminuyó el objetivo a los 98.000.
En una rueda de prensa en Bruselas, la vocera de la Unión Europea, Tove Ernst, dijo que el programa fue “exitoso”, teniendo en cuenta las complicadas condiciones sobre las cuales se trabajó.
Desde que el plan se implementó, Hungría y Polonia no han recibido a un solo solicitante de asilo. Por su parte, República Checa ha albergado a 12 refugiados y Eslovaquia a 16.
Hungría y Eslovaquia también apelaron en contra del programa, argumentando que era “ilegal”. Sin embargo, la Corte Suprema de la Unión Europea rechazó los reclamos de las naciones, ordenando a los Estados miembros aplicar el plan.
Alemania, que asumió la carga más grande en el marco del plan, reubicó a 7.852 refugiados, cifra que tampoco cumple con los 27.536 que le fueron asignados inicialmente, mientras Francia cumplió con 4.278 de 19.714 solicitantes de asilo.
La falta de cooperación de parte de algunos Estados miembros de la Unión Europea molestó particularmente a Italia, uno de los países más afectados por el alto flujo migratorio desde que empezó la crisis en Siria.
El primer ministro de Italia lamentó que algunos países “ignoraran” el problema.
Así mismo, el legislador Sandro Gozi dijo que cualquiera que no aceptara el programa de reubicación estaría rompiendo los principios fundamentales de la Unión Europea.