Diego Camilo Carranza Jimenez
21 Diciembre 2017•Actualizar: 21 Diciembre 2017
Este jueves será decisivo para el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, luego de que el Congreso (de mayoría fujimorista) escuche su defensa, debata y vote sobre su destitución por las acusaciones en su contra de hacer y ocultar negocios con la constructora brasileña Odebrecth.
La comisión Lava Jato – comisión investigativa creada en 2015 por el Legislativo por el escándalo de corrupción de Odebrecht- citó para la jornada al empresario chileno Gerardo Sepúlveda, exsocio de Kuczynski, pues el mandatario declaró que fue él quien gestionó asesorías de su empresa, Westfield Capital, a la compañía brasileña entre 2004 y 2007.
Documentos revelados por la comisión vinculan al jefe de Estado con contratos de USD 4.8 millones en la trama de corrupción.
Kuczynski, quien asistirá en compañía de su abogado, Alberto Borea, y de los dos vicepresidentes, Martín Vizcarra y Mercedes Aráoz, tendrá dos horas para planear su alegato; luego intervendrán todos los congresistas.
El pedido de vacancia sería aprobado si recibe el voto de 87 congresistas, y de ser así, la Presidencia sería asumida por el primer vicepresidente, Vizcarra, quien llegó a Lima el miércoles.
El presidente envió un mensaje a los peruanos en la noche de este miércoles, en el que defiende su inocencia y en el que señala que las acusaciones son un ataque a la institucionalidad.
“Soy una persona transparente, alguien que jamás ha cometido un acto de corrupción en toda su vida”, declaró.
Y añadió: “la constitución y la democracia están bajo ataque. Estamos ante un golpe bajo el disfraz de interpretaciones legales supuestamente legítimas. Pero, las intenciones de nuestros opositores quedan desenmascaradas por su comportamiento apresurado y abusivo”.
Además, el jefe de Estado también aseveró que todos los peruanos “han sido testigos de la actitud agresiva de la mayoría opositora que controla el Congreso”.
Kuczynski se refirió a la empresa Westfield, de la cual se ausentó entre el 2001 y 2006, periodo en el que ocupó el cargo de primer ministro durante la Presidencia de Alejandro Toledo. El mandatario dijo que dicha empresa dio servicios financieros técnicos a varios clientes sin que él participara en ninguna de esas actividades, pero también aseveró que está en la completa legalidad.
En el escándalo de Odebrecht también está vinculada Keiko Fujimori, la líder de Fuerza Popular, el movimiento opositor que intentará destituir al actual presidente.