Umar Farooq
30 Octubre 2018•Actualizar: 30 Octubre 2018
Después de que un hombre matara a 11 personas en una sinagoga en Pensilvania y de que otro fuera arrestado por enviar paquetes bomba a políticos y figuras reconocidas a lo largo de la semana pasada, el odio está incrementando en ese país, de acuerdo al diario The New York Times.
En su editorial, el diario dijo que mientras las tasas de violencia están bajando, los ataques antisemitas se han duplicado en los últimos dos años.
“¿Qué está pasando con este país? ¿No podemos estar seguros en nuestras casas, ni en nuestros colegios, ni en nuestros lugares de culto?” escribió el Times el domingo.
La publicación dice que la razón para que se incrementen los crímenes y la retórica de odio nace del uso de las redes sociales para difundir odio sin restricciones.
Robert Bowers, el sospechoso de realizar el ataque en la ciudad de Pittsburg en Pensilvania, era un usuario frecuente de la red social Gab, que tiene como objetivo proteger el libre discurso en todas sus presentaciones.
“En su biografía online se lee ‘Los judíos son los hijos de Satán’, una declaración de sus valores personales con la que, evidentemente, esperaba ganar seguidores", escribió el Times.
Además de antisemitismo, los ataques hacia las comunidades africanas americanas y musulmanas americanas están también creciendo.
“Y una y otra vez, los estadounidenses ven videos de nativistas enfadados que abordan a personas de piel oscura que creían que eran inmigrantes”, añade Times.
Mientras el país lucha con el hecho de cómo responder ante otro tiroteo masivo, el presidente Donald Trump no está optando por soluciones más claras.
Trump condenó el ataque en Pensilvania, así como los paquetes bomba, pero en la campaña, no rechazó el fanatismo y atacó sistemáticamente a sus oponentes.
“El señor Trump también está estableciendo un estándar bajo y tosco sobre cómo deben hablar los estadounidenses entre sí. Ha instado a sus partidarios a pensar en sus críticos como traidores y enemigos”.
Un buen discurso, siquiera, puede ser parte del antídoto contra el discurso de odio. Aunque no es suficiente para detener el fanatismo, los tiroteos o el incremento del odio alrededor el país, este si puede crear un gran impacto si es adoptado por los líderes, de acuerdo a Times.
"Pero en este momento desgarrador, más discursos buenos, de más gente buena, pueden recordar a otros estadounidenses el tipo de valores que, hasta ahora, han logrado contener las divisiones en su país de la imaginación moral y la empatía a las que el Sr. Bowers evidentemente temió", escribió el Times.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.