Atila Altuntaş
15 Septiembre 2017•Actualizar: 15 Septiembre 2017
La ministra de asuntos exteriores de Suecia, Margot Wallström, hizo un llamamiento para que cesen las agresiones contra la etnia rohinyá musulmana del estado de Rakáin, en Birmania.
En un comunicado, Wallström recordó que ayer el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió, a petición de su país y del Reino Unido, para tratar el asunto y que en la reunión se condenó el uso de la fuerza excesiva por parte del ejército birmano, pidiendo el cese inmediato de la violencia.
Wallström, que advirtió sobre un aumento de la violencia contra el pueblo rohinyá en la última semana, se expresó de la siguiente forma:
“Aproximadamente 400.000 personas han migrado a Bangladés. Según el informe de la UNICEF, el 80 por ciento de los migrados son mujeres y niños. Los informes que llegan de la zona, la violencia que continua, el abuso y las violaciones de los derechos humanos, me asustan. El uso de fuerza excesiva y desproporcionada por parte del ejército y las fuerzas de seguridad son profundamente preocupantes. Los ataques deben cesar de inmediato. A los agraviados se les debe hacer llegar ayuda humanitaria rápidamente”.
La ministra también indicó que las violaciones de los derechos humanos deberán ser investigadas por una institución independiente, exigiendo que se le permitiese hacer su labor en la zona a la comisión de derechos humanos que la ONU ha formado para este caso.