Sergio Felipe Garcia Hernandez
19 Noviembre 2018•Actualizar: 20 Noviembre 2018
El presiente de Perú, Martín Vizcarra, aseguró que en su país no existe persecución política luego de que el exmandatario Alan García solicitara asilo en Uruguay.
El exjefe de Estado es investigado por recibir presuntos sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.
"No existe persecución política en el Perú, y todos los peruanos debemos allanarnos a la justicia, sin excepciones. Reafirmo nuestro compromiso con el respeto irrestricto de la división de poderes, la Constitución y los tratados internacionales”, indicó Vizcarra mediante sus redes sociales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú informó el domingo que Alan García ingresó a la embajada de Uruguay en su país el pasado sábado en la noche.
“El expresidente ha solicitado asilo a ese país, conforme a lo dispuesto por la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954, de la cual son parte el Perú y Uruguay”, mencionó el Ministerio en un comunicado de prensa.
La Cancillería peruana detalló que la solicitud de García deberá ser evaluada por el gobierno de Tabaré Vázquez. “Se ha informado a las autoridades de Uruguay que, conforme al artículo IX de la Convención sobre Asilo, el Gobierno peruano hará llegar información al respecto”, mencionó.
El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, aseguró al diario El País de Montevideo que el Gobierno de Tabaré Vásquez va a aceptar el pedido de asilo de Alan García, aunque se espera un pronunciamiento oficial.
García pidió asilo luego de que un juez le ordenara su permanencia en Perú para investigarlo por los delitos de lavado de dinero y tráfico de influencias en el marco de una concesión a la constructora brasileña Odebrecht. Aseguró que en su país existe un “clima de persecución política”.
“En mi país, la guerra por copar las instituciones y la Fiscalía de la Nación ha creado un clima de indefensión jurídica, donde ni la verdad ni la ausencia de pruebas valen”, sostuvo García en una carta difundida en sus redes sociales.
El empresario Marcelo Odebrecht había vinculado a García con los aportes que la compañía hizo a campañas presidenciales en Perú para garantizar la aprobación de contratos a favor de la compañía que dirigió y lleva su apellido.
Alan García fue presidente de Perú en dos ocasiones en los períodos comprendidos de 1985 a 1990 y de 2006 a 2011.