Aydoğan Kalabalık
06 Octubre 2020•Actualizar: 07 Octubre 2020
Una serie de multitudinarias protestas que exigen la renuncia del actual Gobierno de Egipto se han venido produciendo en el país desde el 19 de septiembre de 2019, tras las denuncias de corrupción al interior del Gobierno del presidente Abdelfatah Al-Sisi, realizadas por parte del empresario opositor egipcio Mohammed Ali, quien vive en el exilio.
Las manifestaciones han tomado el nombre de “Levantamiento de Septiembre” y este año se produjeron masivas protestas en varias ciudades egipcias bajo el lema de “Viernes de Ira” y “Viernes de la Victoria”. Lo particular de las protestas de este año ha sido el hecho de que estas se han originado en su mayoría en pueblos y barrios marginales.
El pasado viernes 2 de octubre las protestas tomaron el nombre de "Viernes de la Victoria" y las protestas se han venido realizando mayoritariamente cada viernes en los barrios marginales de las ciudades principales del país.
Sin embargo, los expertos egipcios afirman que las manifestaciones de este año son diferentes de las protestas de la Primavera Árabe que derrocaron al expresidente Hosni Mubarak. El pasado 25 de septiembre se realizaron manifestaciones antigubernamentales para recordar la Revolución del 25 de enero de 2011, en la que fue derrocado el expresidente Mubarak, quien gobernó Egipto durante 30 años.
Durante las actuales protestas salieron a la calle más personas de lo que se esperaba, pero ninguno de los manifestantes se atrevió a protestar en lugares emblemáticos como las plazas Tahrir y Ramsés de la capital egipcia, El Cairo. La Policía intervino en manifestaciones en ciudades como Guiza, Damieta, El Mansurá, Menia, Asuán y Luxor, y algunos de los manifestantes fueron detenidos.
A través de Twitter, Muhammad Ali declaró que tres personas murieron como resultado de la intervención policial en El-Iyad, un distrito conectado a la ciudad de Guiza. El canal de televisión del movimiento de la Hermandad Musulmana, Watan TV, que transmite desde Londres, anunció que los manifestantes Sami Wefdi Seyid Bashir, Reza Mohammed Hamid Abu Imam y Mohammed Nasir Hamdi Ismail murieron como resultado de la intervención de las fuerzas de seguridad.
El motivo de las protestas es económico
En declaraciones para la Agencia Anadolu, Sabir Meshur, un periodista disidente que vive fuera de Egipto, afirmó que las manifestaciones actuales se deben a la crisis en la economía.
Meshur señaló que la administración de Al-Sisi tomó la decisión de que todos los edificios ilegales construidos después del 2017 debían ser demolidos y que los propietarios de edificios ilegales construidos entre 2008-2017 debían ser multados. Esta sería una de las razones principales para que las protestas tuvieran como punto de partida los barrios marginales del país.
Según Meshur, la administración de Egipto se ha convertido en un monopolio en contra del sector privado. El periodista egipcio señaló que las protestas se realizan en barrios marginales también debido a la ausencia policial y a que actualmente no hay líderes de oposición en el país, ya que la mayoría están exiliados o encarcelados.
Ver también: Cientos de manifestantes han sido arrestados en Egipto en los últimos ocho días
Las acciones se extienden por todo el país
La periodista egipcia Saliha Allam afirmó en declaraciones para la Agencia Anadolu que las manifestaciones de este año son muy diferentes a las protestas del 25 de enero de 2011 debido a que no hay un líder opositor visible dentro del país y a que la mayoría de personas protesta por la crisis económica en el país y por el aumento en el costo de vida.
Allam señaló que a pesar de que estas protestas comenzaron en los barrios marginales, pronto se extendieron a las ciudades de Asuán, Asiut, Suhag, Minie y Fayún, y desde allí se propagaron muy rápidamente a las ciudades del norte del país.
A pesar de que las manifestaciones son recurrentes, no hay consenso sobre las protestas en Egipto. Mientras que un grupo piensa que se deben tomar acciones para prevenir la anarquía y el vacío de autoridad en el país como resultado de la Primavera Árabe, otro grupo cree que el Gobierno no considerará las demandas del pueblo de otra manera.
El expresidente de Egipto, Mohamed Morsi, quien llegó al poder gracias a unas elecciones democráticas, fue destituido por un golpe militar el 3 de julio de 2013 por el entonces ministro de Defensa y ahora presidente egipcio, Abdelfatah Al-Sisi.
Tras el ascenso al poder de Al-Sisi, inició una campaña de persecución contra los disidentes en el país, y movimientos opositores como la Hermandad Musulmana fueron catalogados como grupos terroristas; muchos de sus miembros han sido encarcelados o ejecutados.
*Camilo Hernández contribuyó a la redacción de esta nota.