Sergio García
13 Octubre 2017•Actualizar: 13 Octubre 2017
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al Congreso de los Estados Unidos regularizar la situación migratoria de los beneficiados del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés).
La iniciativa otorgaba la posibilidad de permanecer en Estados Unidos sin tener la nacionalidad a unos 800.000 jóvenes migrantes que llegaron antes del 15 de junio de 2007 con menos de 16 años.
La CIDH sugirió la creación de un proceso para que los jóvenes inscritos en el DACA adquieran la nacionalidad estadounidense y pidió al gobierno norteamericano que restablezca el programa, cancelado por el gobierno de Donald Trump a principios de septiembre.
La Comisión indicó que el gobierno de Estados Unidos tiene una política que cierra los canales para que los extranjeros puedan permanecer en una situación migratoria regular en su territorio.
El organismo se sumó a los esfuerzos del Congreso estadounidense para llegar a un acuerdo con Trump, que permita la permanencia de los beneficiados del DACA en el territorio norteamericano.
La CIDH aseguró que los beneficiarios del programa han establecido vínculos familiares y comunitarios en Estados Unidos por lo que quitarles sus beneficios en el DACA se traduce en “despojarlos de sus vidas”.
El 80 % de los jóvenes que hacen parte del programa son originarios de México y un 8% provienen de El Salvador, Guatemala y Honduras. El porcentaje restante tiene otras nacionalidades. La edad promedio de los beneficiarios del DACA cuando ingresaron a los Estados Unidos es de seis años.