Sergio Felipe García Hernández
14 Diciembre 2017•Actualizar: 15 Diciembre 2017
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó unas medidas cautelares donde le solicita al gobierno de Perú que realice diagnósticos médicos a las personas de las comunidades de las poblaciones San Pedro y Cuninico, en el departamento Loreto, que alegan estar contaminadas con sustancias causadas por un derrame de unos 2.500 barriles de petróleo del Oleoducto Norperuano en junio de 2014.
Los diagnósticos deben hallar los niveles de contaminación por metales pesados u otras sustancias que tendrían los pobladores en Loreto, ubicado en la Amazonía peruana.
La CIDH también le solicitó al Estado que garantice a los miembros de la comunidad el acceso al agua potable libre de agentes contaminantes y a una alimentación adecuada. La Comisión informó que el objetivo de las solicitudes es “preservar la vida e integridad personal de los pobladores”.
Las comunidades presentaron su caso a la CIDH y le expusieron que existe una continuidad en los efectos de la presunta contaminación por el derrame, pese al paso del tiempo.
Los pobladores alegan que en las fuentes de agua de la zona hay presencia de cadmio y mercurio por encima de los niveles recomendables y que existen decisiones judiciales que respaldan su reclamo.
La comunidad indígena Kukama se encuentra dentro de las poblaciones afectadas por el derrame y una de sus integrantes manifestó ante la CIDH que el pescado de sus fuentes de agua es deforme.
“Pescamos otro pescado lindo y le arreglamos para comer, pero adentro del pescado le encontramos un tumor negro y podrido. No sirve para alimentarnos", aseveró la integrante de los Kukama.
El oleoducto donde se ocasionó el derrame es operado por la empresa estatal Petroperú.