İdris Okuducu
21 de octubre de 2018•Actualizar: 21 de octubre de 2018
La Comisión de Derechos Humanos del Parlamento de Irak aseguró que la cifra de intoxicados por el agua contaminada en la ciudad de Basora, en el sur del país, se había elevado a 114.000 personas.
En un comunicado escrito, el responsable de la oficina de Basora, Mahdi al-Tamimi, hizo un llamamiento al Gobierno federal y local para que solucionen el problema del agua potable que afecta a la provincia desde que empezó la sequía en el país.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el agua potable no debe superar los 1.200 SDT (sólidos disueltos totales).
En agosto, el primer ministro Haider al-Abadi ordenó a las autoridades locales de Basora que repararan las deterioradas plantas de desalinización de agua, así como su acueducto antiguo.
También les ordenó a los ministerios de Defensa y Transporte de Irak que asignaran vehículos para ayudar a entregar agua potable a los ciudadanos.
Desde principios de julio, las provincias del sur y centro de Irak, de mayoría chiíta, se han visto sacudidas por las protestas populares, que en un momento se extendieron a la capital, Bagdad.
Los manifestantes exigen una mejora en los servicios públicos, incluido el del agua y el de electricidad, además de más oportunidades de empleo, así como poner fin a la presunta corrupción al interior del Gobierno.
*Daniel Gallego contribuyó con la redacción de esta nota.