Desde Bogotá, el papa Francisco dijo que llegó al país para decirles a todos los colombianos que no están solos y que son muchos los que quieren acompañarlos en este paso hacia la reconciliación.
El pontífice se dirigió ante casi mil personas en la residencia oficial del presidente de Colombia.
“Es mucho el tiempo pasado en el odio y la venganza. La soledad de estar siempre enfrentados ya se cuenta por décadas y huele a cien años; no queremos que cualquier tipo de violencia restrinja o anule ni una vida más”, afirmó el obispo de Roma.
Francisco resaltó los esfuerzos realizados en las últimas décadas para ponerle fin al conflicto y llamó a no decaer en el proceso: “los pasos dados hacen crecer la esperanza, en la convicción de que la búsqueda de la paz es un trabajo siempre abierto”.
El papa argentino predicó que debe primar la unión en el camino hacia la reconciliación, por encima de las diferencias: “a pesar de los obstáculos y distintos enfoques en lograr la convivencia pacífica debe persistir la cultura del encuentro”.
El pontífice envío mensajes claves dirigidos a la población excluida de la sociedad colombiana, a la pobreza y al ambiente.
“Los animo a poner la mirada en todos aquellos que son excluidos y marginados (…). Les pido que escuchen a los pobres, a los que sufren. Mírenlos a los ojos y déjense interrogar por sus rostros surcados de dolor y sus manos suplicantes”, dijo Jorge Mario Bergoglio.
El papa citó estrofas del himno de Colombia para referirse a este sector de la población: “en los que sufren se aprenden verdaderas lecciones de vida, de humanidad, de dignidad. Porque ellos, que entre cadenas gimen, sí que comprenden las palabras del que murió en la cruz”.
Francisco afirmó que una sociedad no se hace sólo con algunos de “pura sangre, sino con todos”. “La inequidad es la raíz de los males sociales”, recalcó.
El máximo jerarca de la iglesia católica instó a superar las causas de la pobreza en Colombia y los conflictos que han “desgarrado” a esta nación por décadas y citó las palabras del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez al recibir el galardón en Estocolmo en 1982: “Frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera”.
El papa resaltó la riqueza ambiental de Colombia, recordó que es el segundo país con más biodiversidad del mundo y llamó a su protección: “Colombia es una nación bendecida de muchísimas maneras; la naturaleza pródiga no sólo permite la admiración por su belleza, sino que también invita a un cuidadoso respeto por su biodiversidad”.
“Colombia es rica por la calidad humana de sus gentes, hombres y mujeres de espíritu acogedor y bondadoso”, subrayó.
El acto protocolario en la plaza de armas de la Casa de Nariño lo abrió el presidente Juan Manuel Santos, quien le agradeció al pontífice por acompañar a Colombia en este “momento único”.
“Gracias, su Santidad, por venir hasta Colombia, a esta tierra fértil y hermosa, a acompañarnos, a dar con nosotros el primer paso hacia la reconciliación”, dijo el jefe de Estado. El mandatario colombiano hizo énfasis en la unión: “de nada vale acabar una guerra si aún nos vemos los unos a los otros como enemigos”.
Santos también se refirió a la naturaleza y añadió que es necesaria una reconciliación con el medio ambiente, “que también es un hermano nuestro, nuestra casa común”.
“Su Santidad Francisco, confiamos en que su visita abra el corazón y las mentes de los colombianos a la paz que viene de Dios”, concluyó.
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