Yusuf Özcan
01 Diciembre 2018•Actualizar: 02 Diciembre 2018
La policía francesa usó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a las personas que protestaban por el incremento de los precios del combustible, después de que las manifestaciones se tornaran violentas.
Miles de autodenominados “Chalecos Amarillos” se han congregado en París en las últimas dos semanas para protestar el controversial impuesto al combustible del presidente Emmanuel Macron.
Durante las manifestaciones del sábado, los Chalecos Amarillos entraron a la icónica calle de los Campos Elíseos, lanzando piedras y botellas a la policía, e incendiando varios establecimientos públicos.
Según los medios locales, 60 manifestantes fueron arrestados durante las protestas y 10 personas, entre ellas un oficial de policía, resultaron heridas.
El ministro del Interior, Cristophe Castaner, dijo que 1.500 personas salieron a las calles a protestar.
Actualmente, cerca de 4.000 oficiales de policía se encuentran en las calles de la capital francesa.
Macron ha sido fuertemente criticado por sus reformas, las cuales benefician a los más acomodados y han dificultado las condiciones de vida de los ciudadanos de menores ingresos.
Según una encuesta llevada a cabo a lo largo del país, el 84% de los franceses apoyan a los Chalecos Amarillos.
Hasta la fecha, dos personas han muerto, 780 han resultado heridas y 794 han sido detenidas durante las manifestaciones.
En Francia, el precio de los combustibles incrementó más de un 20% en el transcurso del año anterior.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.