Las bombas que usó el PYD/PKK en los ataques a Al-Bab y Jarabulus, en Siria, fueron preparadas por un bombardero de Daesh, según fuentes locales.
La fuentes, que hablaron en calidad de anonimato debido a temas de seguridad, dijeron que E.B.T, un miembro del grupo terrorista Daesh, identificado por sus iniciales, fue liberado de una prisión del PYD/PKK a cambio de prestar sus servicios como fabricante de bombas.
También informaron que este martes cinco personas resultaron heridas cuando un vehículo cargado con explosivos explotó frente a una oficina postal cerca del Comando de Seguridad, en el centro del distrito de Al Bab.
Luego, este miércoles, murieron ocho personas, incluyendo un oficial de policía y un miembro del Ejército Libre Sirio (ELS), y otras 10 resultaron heridas por otro carro bomba que atacó un punto de control en Jarabulus.
Estos ataques revelan, una vez más, la turbia alianza que se ha forjado entre el PYD/PKK y Daesh.
A principios de esta semana, cinco terroristas de Daesh que luchaban en nombre del PYD/PKK y que combatían contra el ELS hicieron confesiones iniciales luego de haber sido capturados en Shiran, a 10 kilómetros de distancia de Afrin.
Los terroristas indicaron que fueron liberados con la condición de que pelearían en contra de las tropas turcas y el ELS.
Al-Bab fue liberado de la presencia de los terroristas el 23 de febrero de 2017, como parte de la Operación Escudo del Éufrates, impulsada por las Fuerzas Armadas Turcas y el ELS.
La Operación Escudo del Éufrates fue dirigida en conjunto por la Fuerza Armada turca y el ELS desde agosto de 2016 hasta fines de marzo de 2017, para mejorar la seguridad, apoyar a las fuerzas de la coalición y eliminar las amenazas terroristas en la frontera turco-siria.
El 20 de enero Turquía lanzó la Operación Rama de Olivo, la cual busca acabar con elementos del PYD/PKK y Daesh en la región siria de Afrin.
Desde que inició la operación, se han capturado 161 áreas estratégicas previamente ocupadas por los terroristas. Entre estas, se encuentran el centro de cinco pueblos, 124 aldeas, tres áreas rurales, una base de operaciones del PYD/PKK y 31 áreas estratégicas usadas por las organizaciones como refugios o lugares desde donde lanzan cohetes a diferentes partes de Turquía, como la provincia de Hatay y Kilis.
Desde el 26 de febrero, un corredor en forma de media luna, que se extiende a lo largo de la provincia noroccidental de Idlib y el distrito de Azaz, de la provincia de Alepo, cortó la conexión de los terroristas con la frontera de Turquía.
El Ejército de Turquía explicó que la operación se lleva a cabo bajo el marco de los derechos de Turquía, basándose en el derecho internacional, en decisiones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en el derecho a la defensa propia estipulado en la carta de la ONU y en el respeto a la integridad territorial de Siria.
También aseguró que solo se estaban atacando blancos terroristas y que “se le estaba dando mayor importancia” a no lastimar a ningún civil, explicando, de igual forma, que la operación continúa “exitosamente”, de acuerdo con los planes.
Afrin ha sido un importante escondite para el PYD/PKK desde julio de 2012, cuando el régimen de Bashar al-Assad abandonó la ciudad sin oponer resistencia.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.
news_share_descriptionsubscription_contact
