Davut Demircan
28 Febrero 2020•Actualizar: 28 Febrero 2020
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, acordaron reunirse en persona próximamente, aseguró este viernes el director de comunicaciones de Turquía, Fahrettin Altun.
Altun se reunió con representantes de los medios de comunicación en Ankara para discutir sobre los últimos acontecimientos tras los ataques del jueves por la noche contra los soldados turcos por parte de las fuerzas del régimen de Bashar Al Assad en Idlib, en el noroeste de Siria.
Erdogan y Putin dijeron, según Altun, que la actual situación de refugiados a lo largo de la frontera turca se debía a la negligencia y actos deliberados del régimen de Bashar al Assad.
Al menos 33 soldados turcos fueron asesinados y otros 36 resultaron heridos en un ataque aéreo del régimen de Assad en Idlib, confirmó este jueves el gobernador de la provincia turca de Hatay, Rahmi Dogan.
El director de comunicaciones señaló que, durante su charla con Putin, Erdogan hizo énfasis en que la sangre de los soldados turcos no será derramada en vano.
Altun agregó que, en un ambiente en el que el país está bajo constante ataque, el mandatario turco y la nación consideran todos los elementos del régimen como un “blanco ilegal” y que esos objetivos serán puestos bajo fuego.
De acuerdo con el funcionario turco, Erdogan también espera que el régimen sea forzado a cumplir con lo pactado en el acuerdo de Sochi de 2018.
Erdogan manifestó, además, que estos ataques no pueden cambiar la postura de Turquía con respecto a Idlib y le recordó a Rusia que debe cumplir con su responsabilidad y frenar al régimen de Assad basado en el Artículo 3 del acuerdo de Sochi.
Idlib ha sido un fortín de la oposición y los grupos armados antigubernamentales desde el estallido de la guerra civil en ese país en 2011.
En septiembre de 2018, Turquía y Rusia acordaron convertir a Idlib en una zona de desescalamiento en la que los actos de agresión están expresamente prohibidos. Desde entonces, los soldados turcos han trabajado para proteger a los civiles locales según lo acordado.
Pero más de 1.300 civiles han muerto en ataques del régimen y las fuerzas rusas desde entonces, ignorando tanto el alto el fuego de 2018, al igual que uno nuevo que entró en vigencia este 12 de enero.
El ataque del jueves fue el más reciente de una serie de ofensivas emprendidas por el régimen de Assad y las fuerzas rusas en la zona. De esta forma, el cese al fuego sigue siendo frecuentemente violado.
Más de 1,7 millones de sirios se han desplazado cerca de la frontera turca debido a los intensos ataques durante el año pasado.
Turquía sigue siendo el país con más refugiados en el mundo, ya que alberga más de 3,7 millones de migrantes desde el comienzo de la guerra civil siria.
*Traducido por Daniela Mendoza