Hader Glang
30 de agosto de 2017•Actualizar: 30 de agosto de 2017
Este martes se recuperaron al menos 18 cuerpos de las áreas de Marawi, previamente ocupadas por militantes, mientras la ciudad llega a los 100 días de haber entrado en guerra.
El equipo forense del comando décimo de la Policía Nacional de Filipinas confirmó que los cuerpos fueron heridos por disparos hechos a corta distancia, por lo que indicaron que las ejecuciones se hicieron por tiro de gracia.
Christian Caballes, patólogo forense de la Policía, dijo que la causa de la muerte de los individuos, entre los que hay una niña de cinco años, fue por heridas de disparos en la cabeza.
De acuerdo con reportes mediáticos, las autoridades creen que algunos de los restos de los rehenes del grupo terrorista Maute o de sus víctimas eran usados como escudos humanos.
El Ejército dijo que algunos civiles eran forzados a saquear casas, tomar armas o eran convertidos en esclavos sexuales.
Zia Alonto Adiong, portavoz del Comité de Gestión de Crisis de Marawi, le dijo a la estación radial ABS-CBN que algunos de los cuerpos que aún no han sido reclamados podrían corresponder a las personas que murieron en los primeros días de la guerra en Marawi.
“Pudieron haber sido los rehenes o ciudadanos. No lo sé. O fue Maute (el grupo) o Abu Sayyaf”, dijo Adiong.
Un total de 792 personas, en su mayoría sospechosos de terrorismo, han muerto desde que iniciaron los choques, el 23 de mayo, entre las fuerzas estatales y los terroristas vinculados a Daesh.
El combate ha desplazado a más de 200.000 personas de la ciudad de Marawi, y a otras miles de las áreas aledañas. La crisis también ha destruido gran parte del bullicioso centro urbano.
El martes pasado, el Ejército dijo que se esperan tiroteos aún más intensos con los terroristas de Daesh y de Abu Sayyaf que quedan en Marawi.
“Esperamos feroces confrontaciones con Maute (Daesh) mientras agotan sus últimos recursos”, dijo el jefe del estado mayor del Ejército filipino, el general Eduardo Año.
Año sostiene que los líderes Maute, los hermanos Omar y Abdullah, siguen con vida y se encuentran en el área.
“Hasta donde sabemos, Abdullah y Omar aún están aquí. Sí, aún están aquí”, dijo Año.
“Nuestro objetivo principal: no hay entrada ni salida. Ellos se quieren unir. Dijeron que quieren ir al cielo, así que les daremos la oportunidad de ir al cielo”, concluyó.