Ali Murat Alhas
21 Enero 2020•Actualizar: 22 Enero 2020
Raed al Saleh, director de los Cascos Blancos de Siria, un grupo de defensa civil, dijo este martes que el régimen sirio trata de capturar la ciudad controlada por la oposición de Idlib, al noroeste de Siria, a través de evacuaciones forzadas.
En una entrevista exclusiva con la Agencia Anadolu, Saleh comentó sobre la agresión del régimen de Bashar al Assad y sus aliados a la ciudad y la violación de los acuerdos de alto al fuego.
"El alto al fuego en Idlib parece haberse derrumbado, (el alto al fuego) era relativamente mejor. Aquellos que emigraron regresarían a sus hogares, pero el régimen y Rusia no acataron el alto al fuego igual que antes", dijo Saleh.
"El régimen intenta apoderarse de Idlib mediante la evacuación", dijo, y agregó que la comunidad internacional permanece en silencio ante el sufrimiento de los que fueron bombardeados hasta la muerte en la ciudad de Idlib.
El régimen y la agresión de los aliados en el sur de Idlib han desencadenado recientemente la migración forzada de unos 350.000 civiles, enfatizó, y agregó: "Más de un millón de civiles han huido de sus casas en Idlib desde abril de 2019".
Saleh dijo que un desastre humanitario es inminente en la ciudad de Idlib si el régimen y los aliados mantienen los ataques.
También dijo que los lugareños están tan desesperados que ni siquiera sueñan con regresar.
Las organizaciones de ayuda han tenido dificultades para satisfacer las necesidades de los locales y cientos de miles de civiles tienen una gran necesidad de asistencia humanitaria, agregó Saleh.
Al responder una pregunta sobre los ataques a los empleados que trabajan voluntariamente, dijo: "No hay ningún mecanismo que proteja a los empleados voluntarios. Hay un enfoque universal de no atacar a las ambulancias, pero nosotros construimos hospitales alrededor de las montañas y camuflamos las ambulancias (debido al régimen)".
Los Cascos Blancos no son solo víctimas de los ataques armados sino también de los ataques de los medios de comunicación, dijo Saleh y agregó: "Somos los testigos primarios de los crímenes cometidos por Rusia y el régimen. Por lo tanto, también atacan nuestra a credibilidad".
Violaciones a los tratados de Sochi y Astana
Ubicada al noreste de Siria, cerca a la frontera con Turquía, Idlib ha sido el bastión de las fuerzas de oposición y los grupos armados contra el gobierno desde el comienzo de la sangrienta guerra civil en 2011.
La población de la ciudad ha aumentado a 4 millones debido a la migración interna hacia el centro de la ciudad en medio de los intensos ataques.
Turquía, Rusia e Irán se reunieron en 2017 en la capital de Kazajistán, Astana, y anunciaron que Idlib, la región de Guta oriental, Daraa y Quneitra serían zonas de desescalamiento.
Sin embargo, el régimen de Al Assad y los grupos terroristas apoyados por Irán lanzaron ataques violando los acuerdos y, gracias al apoyo aéreo ruso, obtuvieron el control de todos estos territorios, con la excepción de la ciudad de Idlib.
La agresión continuó después del 17 de septiembre de 2018, cuando Turquía y Rusia se reunieron en Sochi en un intento de detener los ataques, los cuales han causado que al menos 1.3 millones de civiles migren hacia la línea fronteriza turca y que unos 1600 civiles pierdan la vida en los bombardeos.
*Traducido por Aicha Sandoval Alaguna.