Abdel Raouf Arnaout
09 de septiembre de 2025•Actualizar: 11 de septiembre de 2025
JERUSALÉN
El ejército israelí impuso un castigo colectivo a miles de palestinos en aldeas de Cisjordania este martes tras el atentado con armas de fuego de ayer en la Jerusalén Este ocupada.
El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró en la red social estadounidense X que ordenó sanciones civiles a las familias de dos palestinos acusados de participar en el ataque y la demolición de todos los edificios construidos sin permiso en las aldeas de Al-Qubeiba y Qatanna, en Jerusalén Este.
Katz indicó que los permisos de trabajo y de entrada a Israel de 750 palestinos también serán revocados tras el ataque que mató a seis israelíes e hirió a otros 30 el lunes.
Según el servicio de seguridad nacional israelí, Shin Bet, y la policía, dos individuos de las aldeas de Al-Qubeiba y Qatanna, en Jerusalén Este, presuntamente perpetraron el ataque.
El ejército israelí declaró que sus fuerzas operaron en las dos aldeas para inspeccionar y documentar sus viviendas, un paso que suele preceder a la demolición, e interrogar a los palestinos de la zona.
El lunes, el ejército impuso un estricto cordón de seguridad al noroeste de Jerusalén y realizó redadas en varias zonas tras el ataque.
La agencia de noticias palestina Wafa informó que el ejército israelí continuó bloqueando la carretera principal entre las localidades de Biddu y Al-Jib en Jerusalén Este por segundo día consecutivo, lo que impidió la circulación de casi 70.000 residentes.
Las fuerzas del ejército también realizaron redadas en otras localidades, donde detuvieron a numerosas personas y dispararon gases lacrimógenos y munición real contra cientos de ellas.
*Traducido por Daniel Gallego.