Hussein Qabani
21 Octubre 2017•Actualizar: 22 Octubre 2017
Las autoridades egipcias reforzaron las medidas de seguridad el sábado, un día después de un tiroteo mortal al suroeste de la capital, El Cairo.
Este viernes decenas de policías fueron asesinados durante una incursión a un escondite de insurgentes en el área de al-Wahat al-Bahriya en la provincia de Giza, a unos 135 kilómetros (84 millas) de El Cairo.
Una declaración del Ministerio del Interior confirmó el ataque y que varios militantes también murieron en el tiroteo, pero no dio cifras de bajas.
La televisión estatal dijo el sábado que se había declarado una alerta de seguridad en el área de al-Wahat al-Bahriya, en el desierto occidental de Egipto, para perseguir a los milicianos.
Los detalles del tiroteo mortal del viernes siguen sin estar claros. El Ministerio del Interior dijo que el tiroteo tuvo lugar durante una redada para arrestar a varios presuntos militantes en el área.
Fuentes de seguridad dijeron que las fuerzas fueron emboscadas durante el ataque.
Los medios locales y las fuentes de seguridad anónimas afirmaron que alrededor de 60 policías murieron. Ningún grupo se ha atribuido su participación en el ataque.
Egipto ha estado luchando contra la insurgencia desde 2013 cuando los militares destituyeron en un golpe de Estado a Mohamed Morsi, el primer presidente libremente elegido de Egipto.
La insurgencia se ha concentrado en el norte de la Península del Sinaí, pero los ataques se han extendido en el continente, incluida la capital.
Egipto permanece en estado de emergencia desde abril cuando un ataque en una iglesia dejó decenas de muertos.
*María Paula Triviño contribuyó a la redacción de esta nota.