Kayhan Gul
07 de septiembre de 2017•Actualizar: 08 de septiembre de 2017
La larga disputa entre Bosnia y Croacia sobre la construcción de un controvertido puente continúa esta semana. Zagreb insiste en que mantendrá el proyecto.
El primer ministro croata, Andrej Plenkovic, sostuvo a principios de esta semana que el puente de Peljesac sería construido en su territorio para enlazar partes del país divididas en dos por una pequeña franja de costa bosnia.
Sin embargo, los políticos bosnios dicen que el puente, no lejos de la ciudad bosnia de Neum, única salida del país al mar, dificultará el acceso al Adriático. Bosnia tiene sólo 20 kilómetros (12 millas) de costa.
Plenkovic ha insistido en que el proyecto beneficiará a Bosnia, aliviando la presión del tráfico transfronterizo durante la temporada turística.
La construcción del puente se reinició este año, con financiación de la UE, después de que el proyecto se detuvo en 2012 en medio de disputas políticas y dificultades financieras.
La UE ha ofrecido una subvención de EUR 357 millones (USD 430 millones) para el proyecto, casi el 85 % del coste total, rechazando así los argumentos que indicaban que el puente sería construido en territorio de bosnia.
El Partido Bosnio de Acción Democrática (SDA, por sus siglas en inglés) señaló el mes pasado que Bosnia-Herzegovina nunca había dado la aprobación formal para la construcción del puente.
Halid Genjac, integrante del SDA, dijo que la construcción "constituiría una violación de los convenios internacionales y, en particular, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar".
Los legisladores bosnios también escribieron una carta dirigida al presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, criticando el proyecto.
Sin embargo, la agencia de noticias bosnia FENA informó el pasado viernes al miembro de la presidencia, Bakir Izetbegovic, que era incorrecto asumir que Bosnia estaba en contra del puente de Peljesac per se, haciendo hincapié en el deseo de Bosnia de mantener buenas relaciones con Croacia vecina.
* Ilker Girit contribuyó a esta historia de Estambul.