Yusuf Özcan
26 Enero 2019•Actualizar: 26 Enero 2019
La Corte de Casaciones francesa descartó 500 quejas presentadas contra el ministro del interior de ese país, Christophe Castaner, por supuestamente haber socavado el derecho a la protesta.
El fiscal Francois Molins anunció su decisión de no procesar a Castaner por sus declaraciones, en las cuales dijo que los ‘chalecos amarillos’ eran cómplices de aquellos que habían recurrido a la violencia.
Varias otras quejas fueron presentadas contra Castaner debido a heridas causadas por los gases lacrimógenos usados por la policía para dispersar a los manifestantes.
Las protestas de los Chalecos Amarillos, que comenzaron como una reacción a los aumentos del impuesto al combustible y se convirtieron en una protesta contra el presidente francés Emmanuel Macron, han continuado a pesar del llamado del gobierno para que se detengan.
Desde el 17 de noviembre, miles de manifestantes vistiendo chalecos de color amarillo brillante, se han congregado en las principales ciudades francesas, incluida la capital, París, para protestar por las controvertidas alzas del impuesto sobre el combustible de Macron y la deteriorada situación económica.
Los manifestantes realizan protestas bloqueando las carreteras y el tráfico, y también bloquean las entradas y salidas de muchas estaciones de servicio y fábricas en todo el país.
Los manifestantes, que generalmente viven en áreas rurales debido a los altos alquileres en las ciudades han pedido a Macron que reduzca los impuestos sobre el combustible y alivie sus dificultades económicas.
Bajo la presión de las protestas, Macron anunció un aumento en el salario mínimo y también evitó los controvertidos aumentos de impuestos a los combustibles.
Al menos 10 personas murieron, más de 4.000 fueron detenidas y más de mil resultaron heridas en las protestas.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.