Gözde Bayar
13 Diciembre 2019•Actualizar: 13 Diciembre 2019
Las huelgas y protestas a nivel nacional continuaron en Francia por octavo día este jueves contra los controvertidos planes de reforma de pensiones del presidente francés, Emmanuel Macron.
El miércoles, el primer ministro Edouard Philippe señaló que el pueblo francés necesitaba trabajar dos años más para obtener una pensión completa, lo que provocó una respuesta hostil de los sindicatos, que prometieron intensificar las acciones de huelga para forzar un cambio radical.
Las tensiones en Francia aumentaron después de una reunión este lunes entre Jean-Paul Delevoye, Alto Comisionado de Pensiones a cargo de la reforma pensional, y los líderes sindicales, reunión que no logró terminar con el estancamiento.
Los sindicatos franceses llamaron a la gente a salir a las calles para continuar con las masivas manifestaciones.
En París los manifestantes se reunieron en la Plaza de la Nación, mientras que en la ciudad de Nantes los manifestantes se reunieron en un centro comercial.
Protestas en Francia
El jueves 5 de diciembre Francia vivió una de las mayores huelgas en la historia de la nación convocada contra los planes de reforma de pensión propuesta por el gobierno de Macron.
La Policía, los trabajadores de la salud, los maestros, los abogados, los taxistas y los conductores de carga, los trabajadores postales, los agricultores, los funcionarios públicos, los trabajadores de las refinerías y los estudiantes salieron a las calles.
El Ministerio del Interior dijo que 806.000 personas participaron en las protestas, mientras que los sindicatos calcularon la cifra en casi 1,5 millones.
La Policía usó bombas de humo y gas lacrimógeno para dispersar a las multitudes luego de que algunos manifestantes incendiaran un café, semáforos y motocicletas eléctricas.
Más de 90 personas fueron arrestadas, señalaron las autoridades.
La huelga afectó a todos los sistemas de transporte público, según informes de los medios locales.
Reformas propuestas
Actualmente, Francia cuenta con 42 programas de pensiones diferentes para diversos sectores, pero el Gobierno propuso unificar esos sistemas en un único plan de pensiones.
Según el sistema actual, las contribuciones de la población en edad laboral financian a los pensionados.
Sin embargo, debido al envejecimiento de la población, menos personas están contribuyendo al sistema actual.
Para solucionar esto, el Gobierno introdujo un sistema basado en puntos que compensaría a los trabajadores con puntos de pensión por cada día que trabajen o cada euro que aporten.
Las reformas aumentarían gradualmente la edad de jubilación de 62 a 64 años, una medida que se espera afecte negativamente a muchos sectores.
Los trabajadores obtendrían una pensión completa si se jubilan a los 64 años, pero si no perderían el 5% de sus pensiones por cada año que se jubilen anticipadamente.
Las manifestaciones y huelgas han sido apoyadas por numerosos sindicatos laborales y policiales, así como por los chalecos amarillos.
*Traducido por Juan Felipe Vélez Rojas.