Selma Kasap
18 Octubre 2017•Actualizar: 19 Octubre 2017
Investigadores turcos han desarrollado una tecnología de microchip por medio de la cual se pueden diagnosticar células cancerígenas a partir de fluidos corporales como la saliva, sangre, flemas u orina.
Vasif Hasirci, director del Centro de Excelencia en Biomateriales e Ingeniería de Tejidos (BIOMATEN) de la Universidad Técnica de Medio Oriente (ODTU), en compañía de su estudiante, el doctor Menekse Ermis Sen, proponen dar una solución alternativa a los sistemas de diagnóstico tradicionales, como las biopsias, mejorando así la rentabilidad y disminuyendo la cantidad de veces que las personas deben someterse a este tipo de procedimientos.
Hasirci le dijo a la Agencia Anadolu que la solicitud de patente del proyecto internacional finalizará pronto a través del tecno-parque de la ODTU.
El científico explicó que la tecnología de micropatrones, desarrollada en superficies ecológicas, inicialmente mostró una respuesta celular a diferentes procesos biológicos en células cancerígenas y no cancerígenas, permitiéndoles medir las variantes entre estas.
También dieron inicio a una investigación con respecto a las razones que desencadenan los cambios en la forma de las células e indagaron las relaciones entre forma, propiedades y tipo de las células.
Hasirci dijo que, en un principio, hicieron una investigación para desarrollar un chip para el osteoma (tumores benignos óseos), pero agregó que ahora están mirando células propias del cáncer de mama, comparando los tejidos sanos con diferentes células cancerígenas.
Este sistema con tecnología especial de micropatrones pronto será implementada en pacientes.
“Nuestra meta es inyectar fluidos corporales al sistema de chip y hacer un análisis automatizado, permitiendo llegar a un diagnóstico previo de cáncer”.
“Siguiendo este procedimiento, buscamos transferir a los pacientes con un diagnóstico previo a un hospital para llevar a cabo exámenes más detallados”, dijo el científico.
“Este tratamiento no químico hace uso de propiedades físicas representadas y calculadas a través de nuestros algoritmos para determinar si hay o no células cancerígenas”, agregó.
Hasirci señaló que el método que desarrollaron posee una vida útil más larga que los métodos químicos convencionales.
Por otra parte, Sen dijo que la diferencia entre las células sanas y las cancerígenas podría ser determinada por su espacio y tamaño. “El principio de la aplicación de nuestro sistema permite que no se requiera la opinión de un experto para leer los resultados”.
Sen agregó que esta nueva tecnología que han desarrollado es la primera de su tipo a nivel mundial y revolucionará los métodos clásicos de diagnósticos.
El trabajo de los investigadores también fue publicado en la revista Nature, una de las publicaciones multidisciplinarias y de acceso abierto más reconocidas a nivel internacional, y fueron galardonados en el 2016 por la Fundación del doctor Mustafá N. Parlar de la OSTU con la Tesis del Año.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.