Susana Patricia Noguera Montoya
17 Marzo 2018•Actualizar: 17 Marzo 2018
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expidió este viernes una resolución en la que hace la conexión directa entre la corrupción y el deterioro de los derechos humanos.
La entidad explica que ese delito debilita la gobernabilidad y las instituciones democráticas, fomenta la impunidad, socava el Estado de Derecho y exacerba la desigualdad.
“La corrupción se caracteriza por el abuso o desviación del poder, que puede ser público o privado, que desplaza el interés público por un beneficio privado (personal o para un tercero), y que debilita las instituciones de control tanto administrativas como judiciales”, explica la resolución.
Añadieron que esos esquemas criminales terminan afectando con especial fuerza a los grupos históricamente discriminados como indígenas, afrodescendientes, personas migrantes y las personas privadas de libertad. A quienes son objeto de trata y tráfico de personas como los migrantes, niñas, niños y mujeres.
Con ese documento la CIDH espera que en la Cumbre de las Américas, que se celebrará en abril de 2018, se hable de esa importante faceta de los problemas que deja la corrupción.
“La corrupción tiene múltiples causas y consecuencias y en su desarrollo participan numerosos actores, tanto estatales como entidades privadas y empresas, y por ello se requiere el establecimiento de mecanismos efectivos para erradicarla con el fin de garantizar los derechos humanos”, concluye la comisión.