Diego Camilo Carranza Jimenez
29 Noviembre 2018•Actualizar: 29 Noviembre 2018
El Gobierno chileno promulgó este miércoles la Ley de Identidad de Género, una iniciativa que le permitirá a los ciudadanos del país austral el cambio de sexo en su partida de nacimiento, cuando ésta no corresponda a su identidad de género.
“Creemos que todas las personas con su libertad, con su creatividad, son los verdaderos motores de una mejor sociedad y deben ser los arquitectos de sus propias vidas. Y eso es un concepto de libertad que reconoce la dignidad de todos los seres humanos”, dijo el presidente Sebastián Piñera en un acto celebrado en el Palacio de La Moneda, en Santiago.
El mandatario estuvo acompañado del ministro de Justicia, Hernán Larraín y representantes de la comunidad LGBTI.
Mediante un comunicado de prensa, la Presidencia destacó que con esta decisión se está cumpliendo “un compromiso con la dignidad humana” y con quienes, durante mucho tiempo, “han sido injustamente discriminados”.
“Estamos dando un paso en la dirección correcta, un paso adelante para ser una sociedad más justa, más integrada, más respetuosa y que reconozca no solamente en la Constitución, sino que también en la vida diaria, que todos somos iguales en dignidad, en derechos y en deberes”, agregó el jefe de Estado chileno.
La nueva ley, que afrontó una dura batalla de unos cinco años contra el sector más conservador del Legislativo, beneficia a personas mayores de 18 años y de entre 14 y 18 años que cuenten con autorización de sus padres o un representante legal. Los menores de 14 años, si bien no podrán hacer el cambio de sexo “registral”, sí son reconocidos en su condición de trans, aclara el Ejecutivo.
Y los jóvenes de 14 y 18 años en caso de no contar con representantes legales, podrán pedir la decisión de un juez para que compruebe la correcta fundamentación de la solicitud y determine que se cumplen las condiciones necesarias para formularla.