Sergio Felipe Garcia Hernandez
16 de diciembre de 2017•Actualizar: 17 de diciembre de 2017
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, promulgó una ley que elimina la distinción entre empleados y obreros que generaba diferencias en el acceso a la red de prestadores de servicios de salud del país.
“Lo que nos ha guiado a lo largo de toda la ruta es la dignidad del trabajo y de los trabajadores. Precisamente, la ley que promulgamos hoy es un nuevo paso en ese sentido, porque termina con una discriminación que ha durado demasiado y que menoscaba a muchos", aseveró Bachelet.
La mandataria afirmó que la ley iguala el acceso a salud laboral de todos los trabajadores, nivela sus derechos y asegura que sean atendidos cuando sufren un accidente laboral o padecen una enfermedad profesional.
“Con esta ley damos un nuevo paso en la dirección de modernizar nuestro sistema de seguridad en el trabajo, incorporando un principio de equidad y de inclusión”, subrayó la jefa de Estado.
La presidenta destacó que la ley elimina la referencia de empleado y obrero en la oferta de servicios al trabajador y la sustituye por la descripción “a toda persona que preste servicios por cuenta propia o como dependiente de alguna entidad empleadora”.
Bachelet destacó que las personas beneficiadas en la nueva ley serán cubiertas por el Instituto de Seguridad Laboral que deberá otorgar en igualdad de condiciones las prestaciones monetarias, preventivas y médicas.
“Decimos fuerte y claro que no queremos más que existan trabajadores de primera y segunda categoría en Chile, porque esas distinciones odiosas no tienen cabida en una patria justa, que valora y necesita el esfuerzo y de todos y todas.
La mandataria aseguró que la ley beneficia a unas 350.000 personas entre quienes se encuentran las trabajadoras de casa particular y las manipuladoras de alimentos.