Shadi Khan Saif
25 Diciembre 2017•Actualizar: 26 Diciembre 2017
Este lunes se presentó una explosión cerca del complejo de la Agencia de Inteligencia de Afganistán, en Kabul, la capital del país, que dejó un saldo de diez personas muertas.
En el ataque, que tuvo lugar cerca de las oficinas de la Dirección Nacional de Seguridad (NDS por sus siglas en inglés), murieron dos miembros de la Agencia de Inteligencia y ocho civiles, de acuerdo con el Ministerio de Salud Pública.
El grupo terrorista Daesh se atribuyó la responsabilidad del ataque, en el cual un terrorista suicida atacó las instalaciones de NDS en la calle Shash Darak de Kabul, cerca de la zona diplomática, cerca de las 8:00 a.m., hora local.
En un comunicado en su página web, la rama de Daesh en Afganistán se atribuyó el ataque y publicó una imagen de un hombre joven, a quien se refirió como el responsable de este ataque suicida.
El presidente de Afganistán, Mohammad Ashraf Ghani, condenó el ataque: “Los enemigos de la paz y la estabilidad, con este tipo de ataques, nunca alcanzarán sus objetivos siniestros. Lo único que están generando es el odio y el disgusto de los ciudadanos hacia ellos”.
La semana pasada, tres militantes de Daesh fueron asesinados en un ataque en un centro de entrenamientos del NDS, en Kabul.
El Ministerio de Defensa le dijo al Parlamento este lunes que más de 2.000 militantes de Daesh están activos en todo Afganistán. El grupo terrorista ha tenido presencia en este país desde enero de 2015.
*Ana María Castro Castro contribuyó con la redacción de esta nota.