Mesut Zeyrek
09 Marzo 2018•Actualizar: 10 Marzo 2018
La mezquita Akşemsettin situada en la ciudad de Lauffen, noroeste de Alemania, sufrió varios daños materiales tras el ataque, realizado este viernes por desconocidos que lanzaron cocteles molotov contra las instalaciones del lugar.
El templo musulmán está afiliado a la organización Comunidad Islámica Milli Gorus (IGMG), cuyo secretario general, Bekir Altas, condenó el hecho y declaró que es alarmante la intensidad de la violencia contra los musulmanes y sus hogares en Europa.
Altas, quien exige que el ataque se resuelva lo antes posible dijo: "los ataques islamofóbicos no deberían volverse insignificantes, el gobierno de Baden-Württemberg debería actuar".
La policía se encuentra realizando labores de investigación en dicha localidad ubicada en el estado de Baden-Württemberg.
Según un informe del Ministerio del Interior de Alemania divulgado la semana pasada, extremistas en ese país perpetraron durante 2017 cerca de 950 ataques contra musulmanes, mezquitas e instituciones islámicas, hechos que han dejado al menos 33 heridos.
Según ese mismo informe, las cifras no son completas, ya que el Ministerio hasta el año anterior ha empezado a separar los ataques antimuslmanes de ataques antiinmigrantes. Todos los hechos en su mayoría han sido perpetrados por sectores de extrema derecha, según lo informa el Ministerio alemán.
*Carolina Zúñiga contribuyó a la redacción de esta nota.