Oliver Towfigh Nia
30 Noviembre 2019•Actualizar: 02 Diciembre 2019
Miles de personas tomaron este sábado las calles de la ciudad de Braunschweig, en el centro-norte de Alemania, para protestar contra el congreso de dos días del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD), según la agencia de noticias DPA.
Más de 15.000 personas se manifestaron contra el congreso del partido AfD, dijo un portavoz del equipo organizador, y agregó que no hubo informes de incidentes durante las protestas.
Poco antes del comienzo del congreso de AfD, los manifestantes bloquearon importantes vías de acceso que conducían al lugar de la reunión del partido, dijo un portavoz de la policía. No hubo informes inmediatos de ningún arresto.
El viernes por la noche, según la policía, unos 900 manifestantes se congregaron en el centro de la ciudad de Braunschweig como parte de una campaña nacional.
Mientras tanto, los delegados de AfD reelegieron a Jorg Meuthen en el Congreso como uno de los co-líderes del partido populista de derecha.
El AfD no es solo el mayor partido de oposición en el Bundestag, sino que también ha logrado ingresar al Parlamento Europeo y a todos los parlamentos estatales.
El partido está teniendo el mejor desempeño en los antiguos estados de Alemania Oriental, con una encuesta de más del 20%.
De hecho, la AfD está experimentando un sorprendente aumento de la islamofobia y la xenofobia en Alemania. En su informe anual sobre el estado de la unidad alemana, el Gobierno alemán había advertido que la xenofobia representa un peligro para la armonía social.
Para el Gobierno alemán, el odio contra los extranjeros en el este de Alemania amenaza a la sociedad en su conjunto. Los repetidos ataques contra centros de refugiados y centros islámicos en el este de Alemania representan un grave peligro para la seguridad nacional.
Un ejemplo de ello fue la célula terrorista neonazi con base en Alemania Oriental, el Metro Nacional Socialista (NSU), que estuvo involucrada en asesinatos contra extranjeros entre 2000 y 2007.
Las autoridades alemanas tardaron casi una década en conectar 10 asesinatos contra propietarios de negocios, en su mayoría turcos, y rastrearlos a la NSU, lo que alentó la creación de un comité de investigación en el Parlamento alemán y una protesta nacional por los puntos ciegos de las autoridades a la hora de investigar el terrorismo de derecha.
Los ataques por motivos raciales de la NSU todavía resuenan hasta el día de hoy. Políticos de alto nivel de partidos que representan todo el espectro político alemán han recibido recientemente amenazas de muerte.
*Traducido por Maria Paula Triviño.