Uber anunció este martes que fue hackeado a finales del 2016 y aproximadamente 57 millones de usuarios alrededor del mundo se vieron impactados.
En octubre del año pasado, los hackers irrumpieron en el sistema de Uber y pudieron tener ingreso a los nombres, números de teléfono y correos electrónicos de millones de usuarios. Los hackers también robaron los números de licencia de conducción de unos 600.000 conductores de la aplicación en Estados Unidos. Sin embargo, indicó Uber, no se consiguió acceso a ninguna tarjeta de crédito.
De acuerdo con las declaraciones del director ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, publicadas en el portal de noticias financieras y empresariales Bloomberg, la compañía nunca reveló el incidente a los usuarios, conductores o autoridades gubernamentales ya que, al parecer, ellos les habrían pagado a los hackers una suma de USD 100.000 para eliminar los datos robados.
El encubrimiento del hackeo es el más reciente escándalo al que se enfrenta Uber, empresa que está bajo el mando de Khosrowshahi desde principios de este año. Sin embargo, todo parece indicar que Uber aún sufre las consecuencias de irregularidades pasadas, incluso con Khosrowshahi a cargo.
Esta semana, el jefe de la oficina de seguridad, Joe Sullivan, que trabajó para Uber desde el 2015, fue despedido en el momento en el que Khosrowshahi se enteró del pago a los hackers.
En un comunicado emitido por Uber, Khosrowshahi pidió disculpas por el comportamiento inapropiado. Aseguró que la compañía se está poniendo en contacto con cada uno de los afectados ofreciéndoles créditos gratis y servicios de monitoreo.
“Nada de esto debió haber pasado y no buscaré excusas para esto”, escribió el director ejecutivo de la compañía. “Aunque no pueda borrar lo pasado, sí me puedo comprometer en nombre de cada empleado de Uber que aprenderemos de nuestros errores. Estamos cambiando la forma en que hacemos nuestros negocios, poniendo en primer lugar la integridad de cada decisión que tomamos y trabajando duro para ganar la confianza de nuestros clientes”.
La compañía también destacó que no se había encontrado evidencia de fraude relacionada con la violación a los datos, que es el más grande en la historia de Uber. Khosrowshahi se comprometió a trabajar con las autoridades reguladoras a medida que la compañía sigue monitoreando la situación.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.
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