Este jueves, los legisladores republicanos de la Cámara de Representantes dieron a conocer detalles sobre su plan para reestructurar el sistema tributario del país, enmarcándolo como una manera de proveer ayuda a las familias de la clase media.
La ley fue coauspiciada por el presidente de la Cámara, Paul Ryan, y el congresista, Keven Brady, quien encabeza la Comisión de Medios y Árbitros de la Cámara.
Brady dijo que la ley traería recortes fiscales por aproximadamente USD 1.182 para una familia de clase media de cuatro miembros con ingresos anuales de USD 59.000, el ingreso promedio de un hogar en Estados Unidos. La legislación también reduciría el número de categorías tributarias de siete a cuatro.
La Casa Blanca había anunciado anteriormente que los hogares ahorrarían USD 4.000.
“Para las familias, vamos a bajar las tasas, eliminaremos las deducciones caras que suben los impuestos, e incrementaremos substancialmente la deducción estándar a manera de proteger a los salarios de los impuestos”, dijo Brady en un comunicado.
“Estamos reforzando los beneficios fiscales enfocados en la familia, tales como el crédito por niños, el cual ayuda a las familias a mantenerse teniendo en cuenta el incremento en el costo de criar un niño, la educación superior y los gastos en los que podrían incurrir cuidando de sus seres queridos", añadió.
Brady dijo que la ley cuenta con el total apoyo del presidente Donald Trump.
“Nuestra legislación también ofrecerá simplicidad sin precedentes que hará más fácil y más asequible para las familias a lo largo del país declarar sus impuestos cada abril”, dijo. “Por primera vez en la historia, 9 de cada 10 estadounidenses podrán declarar sus impuestos en un formulario tan sencillo como una tarjeta”.
La ley, que cuenta con más de 400 páginas, da detalles de muchas promesas hechas por Trump desde que tomó el cargo en enero, como la reducción del número de categorías fiscales y acabar con el impuesto estatal. Trump dijo que espera que los legisladores republicanos apoyen la ley, la cual sería la reestructuración fiscal más grande en EEUU desde los años ochenta, ya que quiere firmar la legislación antes del Día de Acción de Gracias, a finales de noviembre.
“Acabamos de empezar, y queda mucho trabajo por hacer”, dijo Trump en un comunicado. “Los lobistas intentarán salvar sus tratos especiales, y algunos de los medios reportarán injustamente nuestros esfuerzos. Pero mi administración trabajará sin descanso para cumplir nuestra promesa de trabajar con la gente que construyó nuestra nación, para lograr recortes fiscales y reformas históricas –el combustible de cohete de nuestra economía debe volar más alto que nunca”.
Los críticos, entre ellos varios demócratas, dicen que los más grandes beneficiarios del plan son las corporaciones y los billonarios, no la clase media. La tasa fiscal para las compañías con mayores ingresos, por ejemplo, se reducirían inmediatamente del 35% al 20%.
Poco después de que se anunciara el plan de ley, los senadores Elizabeth Warren y Bernie Sanders emitieron un video criticando los recortes fiscales corporativos propuestos.
“Los republicanos buscan regalar cerca de USD 2.000 a las grandes corporaciones”, dijo Warren. “De nuevo, hablamos de un sistema arreglado aquí mismo en Washington, arreglado para que los ricos, la rebanada más delgada en la cima, tengan más y más, y le echen tierra en la cara a los demás”, añadió.
*Corey Blackman y Ahmed Fawzi Mostefai contribuyeron con la redacción de esta nota
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