Diego Camilo Carranza Jimenez
07 Agosto 2018•Actualizar: 08 Agosto 2018
Después de ocho años de Gobierno, el saliente presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, le envió un mensaje a los colombianos en el que los instó a trabajar por la paz.
“No se dejen robar la paz”, dijo del mandatario durante su última alocución desde la Casa de Nariño, al afirmar que a pesar de las dificultades actuales en Colombia hoy se respira un aire diferente, puesto que “las noticias de secuestros, atentados y bombas ya no están a la orden del día”.
“Siempre dije que la paz no era mía sino de ustedes. Y hoy la dejo a su cuidado, como quien deja a un niño pequeño en manos de amorosos guardianes. La paz es de ustedes. ¡Cuídenla! ¡Defiéndala! ¡Háganla crecer y multiplicarse por toda nuestra geografía!”, aseveró con tono firme.
El saliente gobernante reconoció que se marcha con el “dolor” de los asesinatos de líderes sociales y exhortó al pueblo colombiano “como un todo a levantarse para protegerlos y para rechazar estos ataques”.
Juan Manuel Santos deja el palacio presidencial 21 meses después de la firma final del acuerdo de paz y habiendo logrado la finalización de un conflicto de más de medio siglo con las desmovilizadas Farc, el más largo del hemisferio occidental.
“En un año y medio hemos avanzado más en la implementación de los acuerdos que en cualquier proceso de paz similar en el mundo”, señaló, aunque reconoció que aún hay mucho por hacer para consolidar la paz.
“Falta mucho, por supuesto. Ninguna paz es perfecta ni fácil de consolidar, y menos en nuestro país, afectado por tantas formas de violencia”, aclaró.
No obstante, se mostró positivo y le deseó todos los éxitos posibles a su sucesor, Iván Duque Márquez: “Hoy podemos por fin, entre todos, comenzar a construir la paz: una paz duradera, una paz estable, una paz que evite el surgimiento de nuevas guerras”.
“Muchas gracias por su confianza. Muchas gracias por su apoyo. Y muchas, muchas gracias por su paciencia. Buenas noches. Y hasta siempre”, concluyó el Nobel de Paz colombiano.
Tras el proceso de paz, Colombia registró momentos históricos como el desarme y la desmovilización de unos 17.000 exguerrilleros, su primera comparecencia ante un sistema de justicia transicional, así como casi 190 municipios libres de minas antipersona, entre otros eventos.
Igualmente, el gobierno Santos inició diálogos de paz con la segunda guerrilla del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que la semana pasada cerró su sexto ciclo de conversaciones.