Santiago Serna
25 Septiembre 2017•Actualizar: 26 Septiembre 2017
El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) registró pérdidas cercanas a los USD 113 millones en el segundo trimestre de 2017. El pésimo rendimiento está ligado a las bajas ventas de electricidad en el último año y al pago de millonarios préstamos para la financiación de obras.
La empresa eléctrica indicó una merma de USD 70 millones frente a la misma época del año pasado, época en la que reportó un detrimento de USD 43 millones, según datos del último estado financiero de la compañía estatal costarricense.
El balance económico del ICE indicó que las pérdidas son el resultado de la cancelación de préstamos bancarios, intereses y comisiones de la construcción de varias plantas en Ecuador.
La deuda en arrendamiento financiero que acumula históricamente el ICE –más allá del último trimestre– es de USD 1.580 millones según sus reportes financieros.
De esa cantidad, más de la mitad (52%) corresponde a la deuda del leasing de la planta hidroeléctrica Reventazón, la mayor productora de energía en Costa Rica (306 megavatios) y la segunda superestructura más grande de Centroamérica, después del Canal de Panamá.
La depreciación del colón frente al dólar obligó a la hidroeléctrica costarricense a gastar más dinero para cancelar sus obligaciones con el exterior.
El Grupo ICE admitió que, debido a la fluctuación cambiaria, los gastos internacionales ascendieron a USD 35 millones entre abril y junio de 2017.
El ICE había publicado pérdidas contables, entre enero y marzo de este año, de USD 57 millones como consecuencia del aumento del dólar.