Política

Nicaragua: La liberación de líderes de las protestas aviva debate en torno a la amnistía

Ortega se vio obligado a conceder la liberación de los reos, a los que acusaba de terrorismo y promover un golpe de Estado, por la presión nacional e internacional.

Wilfredo Miranda Aburto   | 12.06.2019
Nicaragua: La liberación de líderes de las protestas aviva debate en torno a la amnistía (Carlos Herrera - Agencia Anadolu).

BOGOTÁ, Colombia

Por: Wilfredo Miranda Aburto

Medardo Mairena fue liberado de la cárcel y siente “que fue liberado de una tumba en la uno estaba enterrado vivo”. Este campesino fue uno de los líderes sociales de las protestas en Nicaragua que fueron liberados este martes por el gobierno de Daniel Ortega a través de una cuestionada ley de amnistía aprobada la semana pasada.

Las marcas de su encierro se notan en el cuerpo del campesino. Otrora fornido, Mairena es un hombre más delgado tras casi diez meses en prisión. Horas después de su liberación, el líder social relató los vejámenes que él y sus compañeros sufrieron en la cárcel La Modelo, en especial el asesinato de Eddy Montes a manos de un custodio penitenciario.

Sin embargo, más allá de lo duro que resulta su testimonio como preso político, la liberación de los 56 principales líderes nacionales de las protestas iniciadas en abril de 2018 estuvo marcada por el júbilo. Aparte de Mairena, fueron liberados rostros reconocidos por los nicaragüenses: Los periodistas Miguel Mora y Lucia Pineda Ubau; los líderes estudiantiles Amaya Coppens y Edwin Carcache; los exmilitares retirados Tomás Maldonado y Carlos Brenes, entre otros personajes.

La liberación de estos líderes se produjo junto con la excarcelación de 760 presos políticos, era una “ficha de canje” del régimen de Ortega, según Félix Maradiaga, director del Instituto Estratégico de Políticas Públicas (IEEPP), quien se encuentra exiliado.

Ortega se vio obligado a conceder la liberación de los reos, a los que acusaba de terrorismo y promover un golpe de Estado, por la presión nacional e internacional y la aplicación de sanciones internacionales. El Gobierno había aprobado anteriormente una polémica ley de amnistía el pasado fin de semana para acometer las liberaciones.

“Auto amnistía”

La “amplia amnistía” de Ortega benéfica “a todas las personas que han participado en los sucesos acaecidos en todo el territorio nacional a partir del 18 de abril de 2018 a la fecha”. Es decir que Ortega no sólo libera a los presos políticos sino que la usa de paraguas para protegerse a él mismo, y a los policías y paramilitares que cometieron crímenes de lesa humanidad, según documentó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Ortega ha utilizado a los presos políticos como fichas de negociación, algo que consideramos inmoral. A pesar de la liberación, decimos que no es plena porque estas personas salen sin sus garantías restablecidas, como es el derecho a la protesta y la libertad de expresión”, dijo Maradiaga. “Además, esta ley de amnistía nunca debió de insistir porque todos los presos políticos han sido inocentes en todo momento”, sentenció.

El artículo 3 de la amnistía establece el concepto de "la no repetición", que más bien es leído por organismos de derechos humanos como una amenaza para los presos políticos liberados, ya que afirma que si los beneficiados vuelven a protestar serán apresados de nueva cuenta.

El presidente del Parlamento, el sandinista Gustavo Porras, dejó en claro la amenaza este lunes: “La amnistía es un trago amargo para el sandinismo… pero ahí está claro. No es borrón y cuenta nueva. Si vuelven a repetir entonces inmediatamente se activa la cuenta que está pendiente, la factura, ahí se reactiva y tenés que volver a la posición anterior, y además se agrega los delitos que cometan (a futuro)”.

Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), dijo “si algún efecto va a tener precisamente esta ley, va a ser que la impunidad continúe”. “Es un esfuerzo desesperado de la dictadura para buscar cómo callar todos los reclamos y ver si detiene la ola de demandas y sanciones que se le vienen pronto encima”, dijo la veterana defensora de derechos humanos.

La opositora Alianza Cívica denunció que en las cárceles todavía quedan encerrados 86 presos políticos, tensando más el ambiente con el Gobierno.

Júbilo en las calles

Al margen de esta discusión, los familiares y vecinos de los presos políticos liberados los recibieron con júbilo desbordado. En la ciudad de Masaya, una de las más golpeada por la represión policial y paramilitar, el líder ciudadano Yubrank Suazo fue abrazado por un verdadero carnaval de música y consignas de “sí se pudo”. Mientras que las redes sociales se inundaron con videos de ciudadanos saliendo de sus centros de trabajo a celebrar la liberación y desafinado al estado policiaco.

“El futuro de Nicaragua ha salido de las cárceles. Libres y con la moral en alto quienes nunca debieron estar presos porque reclamar justicia y democracia no es delito. Nuestro abrazo solidario para esos hombres y mujeres íntegros y dignos que nos han enseñado tanto”, expresó Sergio Ramírez, expresidente de Nicaragua y laureado escritor.

La joven Amaya Coppens, estudiante de medicina, llegó a su casa en Estelí azorada por el momento. Entre lágrimas alcanzó a decir: “Necesitamos justicia en Nicaragua. No aceptamos una ley de amnistía. ¿Cómo es posible que nos digan que nos van a perdonar a nosotros? No hemos hecho nada… los que necesitan perdón ellos (el gobierno). Y nosotros no perdonamos ni olvidamos, necesitamos justicia”, clamó Coppens. 

El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida. Póngase en contacto con nosotros para obtener las opciones de suscripción.
Temas relacionados
Bu haberi paylaşın