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Vuelven a fracasar las negociaciones sobre la presa de Etiopía en el río Nilo

El Ministerio de Regadío y Recursos Hídricos de Sudán culpó a Etiopía por el fracaso de las negociaciones debido a su postura “terca”.

Ömer Erdem   | 08.04.2021
Vuelven a fracasar las negociaciones sobre la presa de Etiopía en el río Nilo Representantes de Egipto, Sudán y Etiopía se reúnen para negociar sobre el llenado y funcionamiento del proyecto de la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía, en Adís Abeba, el 8 de enero de 2020. (Mınasse Wondımu Haılu - Archivo Agencia Anadolu)

JARTUM

Las negociaciones entre Etiopía, Egipto y Sudán, en la República Democrática del Congo (RDC), sobre la construcción de la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía (ERGE, por sus siglas en inglés) concluyeron sin llegar a un acuerdo.

Los tres países reanudaron el proceso de negociación en la capital de la RDC, Kinsasa, bajo el auspicio de la Unión Africana (UA) tras un periodo de estancamiento.

El Ministerio de Regadío y Recursos Hídricos de Sudán culpó a Etiopía por el fracaso de las negociaciones debido a su postura “terca”.

A través de un comunicado, el Ministerio llamó la atención a los potenciales peligros que podría causar cualquier intento por parte de Etiopía de llenar la presa unilateralmente.

“La postura intransigente de Etiopía obliga a Jartum a sopesar todas las posibilidades bajo las garantías del derecho internacional para proteger la seguridad de su país y sus ciudadanos”, afirmo el Ministerio.

Las negociaciones a nivel ministerial empezaron el 3 de abril en Kinsasa por invitación de la RDC, la cual ostenta la presidencia de turno de la UA.

Diez años de disputa

Etiopía comenzó la construcción del proyecto de represa hidroeléctrica de más de USD 5.000 millones en 2011, lo que desencadenó una prolongada batalla diplomática con Egipto, que había disfrutado de miles de años de hegemonía sobre el Nilo.

Aunque Etiopía aporta el 85% de las aguas del Nilo, un acuerdo de 1959 entre Sudán y Egipto otorgó 55.5 mil millones de metros cúbicos (bcm) a Egipto y 18.5 bcm a Sudán anualmente, y nada a Etiopía.

Egipto y Sudán se han opuesto a la ERGE desde que comenzó su construcción, al argumentar que el plan hidroeléctrico reduciría el flujo de agua río abajo. Mientras tanto, Etiopía sostiene que la presa sería vital para abordar la aguda escasez de electricidad del país para uso doméstico e industrial.

Etiopía planea además exportar electricidad a partir de los más de 6.000 megavatios que se generarán.

Etiopía rechaza la solicitud de nuevos mediadores

Al rechazar cualquier paso unilateral de Etiopía con respecto a la presa, los líderes egipcios y sudaneses acordaron fortalecer los esfuerzos bilaterales, regionales e internacionales para llegar a un acuerdo integral y legalmente vinculante.

Egipto apoyó la propuesta de Sudán de "establecer una iniciativa de mediación multipartita que incluya el liderazgo de la Unión Africana, Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU".

Por su parte, el Gobierno etíope declaró el 9 de marzo que está en contra de la intervención internacional en esta cuestión.

Mientras que Adís Abeba insiste en poner en funcionamiento la presa a pesar de no llegar a un acuerdo con Egipto y Sudán, estos últimos enfatizan que primero se debe llegar a un pacto tripartita para que la cuota anual de agua del Nilo de cada país no se vea afectada.

*Traducido por Daniel Gallego.


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