Saadet Gökce
05 Agosto 2026•Actualizar: 05 Agosto 2026
Malasia anunció este miércoles que no se llevará a cabo el plan de repatriación de un grupo inicial de 5.000 refugiados rohingya a Myanmar si estos corren riesgo de persecución o amenazas contra sus vidas a su regreso.
El ministro de Comunicaciones, Fahmi Fadzil, declaró que las autoridades están evaluando el plan de repatriación propuesto e identificarían a los refugiados involucrados, según el diario malasio The New Straits Times.
"Malasia, como país responsable, no enviará de vuelta a los 5.000 refugiados de Myanmar si existe la posibilidad de que sean perseguidos o si sus vidas corren peligro", afirmó, añadiendo que hay varios asuntos que "deben examinarse primero durante las conversaciones con el gobierno militar de Myanmar antes de proceder".
El primer ministro malasio, Anwar Ibrahim, declaró el 29 de julio que Myanmar había accedido a recibir de vuelta a un grupo inicial de 5.000 refugiados rohingya que actualmente viven en Malasia, tras negociaciones bilaterales.
Malasia acoge a una de las mayores poblaciones de refugiados rohingya de la región, muchos de los cuales huyeron de la persecución en el estado de Rakhine, en Myanmar. Fahmi afirmó que el gobierno militar de Myanmar había manifestado su disposición a aceptar a los refugiados, pero Malasia debe examinar primero los criterios para garantizar que la repatriación sea adecuada y segura.
"El primer ministro ha dicho que no podemos enviarlos de vuelta si sus vidas corren peligro. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Malasia está analizando varios asuntos relacionados con esto", declaró.
Los rohingya, una minoría mayoritariamente musulmana en Myanmar, sufren discriminación, persecución y apatridia, y con frecuencia intentan realizar peligrosas travesías marítimas para escapar de las dificultades.
Cientos de miles de rohingya han huido de Myanmar desde 2017 debido a la violenta represión del ejército y grupos armados. Más de 1,3 millones han buscado refugio en Bangladesh, y algunos han llegado a Indonesia y Malasia tras peligrosas travesías marítimas.
*Traducido por Daniel Gallego.