Rania R.a. Abushamala
23 Julio 2026•Actualizar: 23 Julio 2026
La Gobernación de Jerusalén condenó el asalto a la mezquita Al-Aqsa por parte del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, calificándolo de “escalada peligrosa” y “violación flagrante” del statu quo histórico y legal del recinto.
La Gobernación afirmó que la acción forma parte de un “ataque sistemático contra lugares sagrados islámicos” y de intentos por imponer una nueva realidad en la mezquita, y señaló que la participación de Ben-Gvir, junto con las incursiones de ocupantes y grupos que abogan por la construcción de un “templo judío” en el lugar, marca un “cambio peligroso”: de los ataques de grupos extremistas a la aprobación oficial de tales acciones por parte del gobierno israelí.
En este sentido, la Gobernación advirtió que las violaciones podrían tener repercusiones para la seguridad y la estabilidad regionales e instó a la comunidad internacional y a las instituciones internacionales a actuar para detenerlas.
También recalcó que todo el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa, de 35,6 acres, es un lugar de culto exclusivamente islámico, y afirmó que cualquier medida destinada a alterar su identidad o estatus histórico y legal es inválid e ilegítima.
El diputado del partido Likud, Amit Halevi, también irrumpió en el recinto de la Mezquita de Al-Aqsa el jueves por la mañana.
*Traducido por Daniel Gallego.