Mundo

Llenos de miedo, los rohinyá rechazan los planes de repatriación

Antes de pensar en regresar a sus hogares en Birmania, el perseguido pueblo musulmán solicita que se le garanticen derechos plenos de ciudadanía y seguridad.

Ekip   | 23.08.2019
Llenos de miedo, los rohinyá rechazan los planes de repatriación ANKARA, TURQUIA - AGOSTO 1, 2019: Las recientes conversaciones entre los representantes rohinyá y la delegación de Birmania fueron descritas como "decepcionantes". (Gamze Turkoglu Oguz - Agencia Anadolu).

ANKARA

La repatriación de unos 3.500 musulmanes rohinyá desde Bangladés hacia Birmania que se había planeado para este jueves no ocurrió, según informaron las autoridades, ya que los miembros de este perseguido grupo no estaban dispuestos a regresar debido a temores de seguridad y otras preocupaciones.

Ninguno de los 3.450 musulmanes rohinyá programados para que regresaran expresó su voluntad de irse, citando problemas de seguridad, mientras que los funcionarios de Bangladés aseguraron que nadie sería enviado de regreso a la fuerza.

“Si algún refugiado rohinyá expresa su disposición de regresar, lo repatriaremos a Birmania, pero ninguno de los rohinyá incluidos en la lista expresó su disposición a regresar a su país”, dijo a la Agencia Anadolu, Mohammad Abul Kalam, comisionado de socorro y repatriación de refugiados de Bangladés.

Bangladés no obligará a ningún refugiado a regresar, agregó el comisionado, quien habló desde un campamento de refugiados en Cox’s Bazar.

Todos los preparativos, incluidos cinco vehículos, permanecerán listos en los campos de refugiados hasta la próxima semana si algún rohinyá quiere regresar voluntariamente, añadió Kalam.

Para regresar, los desplazados rohinyá han exigido condiciones que incluyan la ciudadanía completa, la seguridad de moverse libremente en Birmania, el regreso de sus propiedades y el monitoreo de seguridad de la comunidad internacional.

“Nunca regresaremos sin una subvención o sin obtener todos nuestros derechos de ciudadanía. No hay seguridad dentro del estado de Rakáin, en Birmania, para los rohinyá”, declaró por teléfono Khin Maung, un refugiado en Cox’s Bazar, a la Agencia Anadolu.

Los rohinyá estarían dispuestos si el Gobierno de Birmania acuerda restablecer los derechos de ciudadanía plenos, agregó el refugiado, quien aseguró que el país no está cambiando en absoluto porque no se enfrenta a las consecuencias de sus acciones.

El 15 de agosto, Birmania anunció que un total de 3.540 musulmanes rohinyá, de un total de 22.000 nombres propuestos por Bangladés, “fueron autorizados para regresar a Birmania” el 22 de agosto.

Representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Comisión de Ayuda y Repatriación de Refugiados de Bangladés les han preguntado a los rohinyá autorizados para regresar si les interesa hacerlo, según fuentes del campamento y reportes de medios locales.

“ACNUR ha estado ayudando al Gobierno de Bangladés a encuestar a estos refugiados para determinar si desean regresar a Birmania y confirmar la disposición de cualquier decisión individual de hacerlo”, reportó la agencia este jueves.

“Hasta ahora, ninguno de los entrevistados ha indicado su disposición a repatriarse en este momento”, aseguró ACNUR.

“Muchos (refugiados rohinyá) declararon que esperan regresar a sus hogares en Birmania tan pronto como las condiciones lo permitan, y que se podrían brindar garantías con respecto a su condición de ciudadanía, libertad de movimiento y seguridad en Birmania”, se lee en el comunicado.

Grupos rohinyá y los organismos de derechos humanos han expresado su preocupación ante la posibilidad de una crisis aún peor en Birmania y han pedido la participación de los refugiados en cualquier plan de retorno.

Una repatriación que se había planeado anteriormente de los musulmanes rohinyá fue pospuesta repetidamente, también debido a preocupaciones de seguridad.

Los rohinyá, descritos por la ONU como el pueblo más perseguido del mundo, se han enfrentado a los crecientes miedos de ataques desde que decenas de personas fueron asesinadas en una violencia generalizada en 2012.

El 25 de agosto de 2017 el Ejército de Birmania lanzó una gran operación de represión en contra de la minoría étnica musulmana, que causó la muerte de aproximadamente 24.000 civiles y forzó a otros 750.000 a huir hacia Bangladés, según un reporte publicado por la Agencia de Desarrollo Internacional de Ontario (OIDA).

Más de 34.000 personas fueron arrojadas al fuego, mientras que más de 114.000 fueron golpeadas, según la investigación. Además, aproximadamente 17.718 mujeres y niñas rohinyá fueron violadas desde que el Ejército y la Policía de Birmania atacaron sistemáticamente al grupo musulmán.

Los refugiados escapan de operaciones en las cuales las Fuerzas Armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras.

En un informe los investigadores de la ONU dijeron que tales violaciones podrían constituir crímenes de lesa humanidad.

La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos (incluso de bebés y niños pequeños), brutales palizas y desapariciones cometidas por las fuerzas de seguridad.

*Traducido por Daniela Mendoza.

El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida. Póngase en contacto con nosotros para obtener las opciones de suscripción.
Temas relacionados
Bu haberi paylaşın