10 Abril 2019•Actualizar: 11 Abril 2019
El gobierno de Libia, con sede en Trípoli, acusó este miércoles a las fuerzas leales a Jalifa Haftar, que están afiliadas a un gobierno rival con sede en el este del país, de reclutar niños como soldados.
En una declaración, el ministro del Interior, Fathi Bashagha, denunció la presunta presencia de "menores" que combaten dentro de las filas de las fuerzas de Haftar, que desde la semana pasada emprendieron una campaña para tomarse la capital del país, Trípoli.
Bashagha catalogó la campaña en curso como "ilegal" e "inaceptable" y les pidió a las fuerzas de Haftar que abandonaran la capital y sus alrededores, "o no tendremos más remedio que confrontarlo con toda la fuerza y firmeza".
En un evento relacionado, el ministro de Relaciones Exteriores, Mohamed al-Taher Siala, habría presentado una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU en la que también acusó a las fuerzas de Haftar de reclutar niños soldados.
La semana pasada, Haftar anunció el lanzamiento de una campaña para tomarse Trípoli, donde tiene su sede el gobierno de Libia respaldado por la ONU.
Para este lunes, sin embargo, la campaña parecía haber perdido impulso y las fuerzas progubernamentales recobraron dos bases militares cerca de Trípoli, luego de que las fuerzas de Haftar las hubieran tomado brevemente.
Desde entonces, ambas partes han continuado intercambiando golpes en tres aeropuertos estratégicos ubicados en las afueras de la capital.
En Libia se han presentado disturbios desde 2011, cuando un sangriento levantamiento respaldado por la OTAN condujo a la destitución y muerte del presidente Muammar Gaddafi después de cuatro décadas en el poder.
Desde entonces, las estrictas divisiones políticas del país han generado dos escaños de poder rivales: uno en el Este de Libia asociado a Haftar, y otro en Trípoli, que cuenta con el apoyo de la ONU.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.