Addis Getachew Tadesse
10 Septiembre 2018•Actualizar: 10 Septiembre 2018
Las calles de Adís Abeba están decoradas con banderas (tricolor verde, amarilla, roja anterior a 1995 sin estrella) para dar la bienvenida al líder del partido de la oposición, Berhanu Nega, que recientemente depuso las armas ante el llamado del primer ministro de Etiopía.
Nega, líder del Frente Patriótico Ginbot 7 por la Justicia, la Libertad y la Democracia (Ginbot 7 o PG7), se exilió después de una polémica elección en 2005 en la que su entonces partido, Kinijit, ganó en algunos distritos electorales clave, incluida la capital, Adís Abeba.
Un reclamo entre Kinijit y el partido gobernante, Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE), desencadenó una ola de violencia en la que miles de personas fueron asesinadas y muchas fueron exiliadas.
Nega (un doctor en economía) se fue a los Estados Unidos y reunió a combatientes que habían estado luchando desde el interior de Eritrea, el vecino del norte de Etiopía.
Según los oficiales del partido, los combatientes de PG7 regresaron de Eritrea la semana pasada después de deponer las armas. Se estima que pronto comience la desmovilización y repatriación de los combatientes.
"Vinimos aquí principalmente, y en corto plazo, para ayudar a estabilizar el país”, indicó Nega a los periodistas en el aeropuerto de Adís Abeba.
Expresando optimismo por las medidas de reforma puestas en marcha por el primer ministro, Abiy Ahmed, quien llegó al poder el 2 de abril, dijo: "El país necesita diálogo continuo y comprensión sobre el camino a seguir".
"Parece haber un compromiso y una seriedad para poner al país en la senda de la democracia", agregó Nega.
Etiopía ha programado sus sextas elecciones para 2020.
"Necesitamos un sistema legal que pueda garantizar elecciones democráticas", dijo Nega.
"No debemos permitir una situación que precipite las controversias electorales y la violencia", agregó.
*Juan Felipe Vélez contribuyó con la redacción de esta nota.